Alumnos de Realicó viajan a Colombia con un proyecto sobre cómo la música influye en el cerebro
REALICÓ | Alfonsina Martínez, Agustina Dalmasso y Giuliano Cáceres, alumnos de 5° grado del Instituto Parroquial Sagrada Familia de Realicó, se preparan para un viaje que prometen no olvidar: el lunes 9 de noviembre viajarán a Bogotá, Colombia, para participar en Infomatrix con su proyecto de ciencias “Sinfonía del Cerebro”. Los acompaña la profesora Ely Pires, que los asistió durante todo el trabajo. En diálogo con Infotec 4.0, contaron cómo nació la propuesta y cómo se organizaron para llegar hasta acá.
El pasaje a Colombia es el premio de una buena actuación del año pasado, cuando obtuvieron el segundo puesto en la feria y ganaron el viaje. A partir de ahí se pusieron a trabajar en una nueva investigación sobre cómo la música llega al cerebro y cambia las emociones. El proyecto lleva más de un año de trabajo, comenzó en cuarto grado y hoy involucra a todo quinto, ya que los compañeros también fueron parte.
La investigación se centra en cómo la música activa dos mensajeros químicos del cerebro: la dopamina y la serotonina. Los chicos explicaron que la dopamina aporta alegría y ganas de bailar con la música alegre, mientras que la serotonina genera paz y tranquilidad con la música suave. Aclararon además que estas sustancias no se midieron en un laboratorio: para enseñarlas de forma más visual, usaron los colores como recurso para imaginarlas.
Para poner a prueba la idea, midieron el pulso de varias personas con un oxímetro y luego les pusieron distintos tipos de música: alegre, de miedo y suave. Los resultados fueron claros. La música alegre y la de terror hacen subir el pulso al máximo, mientras que la música suave lo hace bajar, hasta unos 85 pulsos por minuto.
Con la fecha de viaje confirmada y la papelería en orden, de la que se ocuparon los padres, el desafío fue reunir los recursos. Contaron que cada familia afrontó los gastos que le correspondían y que, además, se organizaron numerosos eventos, como una feria de platos, funciones de cine y venta de números. Por eso agradecieron a toda la comunidad educativa del instituto, desde el nivel inicial hasta la secundaria, y a la comunidad en general. “Venimos a representar a Realicó, a esta escuela, a La Pampa y a toda la Argentina en Bogotá”, afirmaron. Al mismo tiempo agradecieron a todos los que colaboraron para llegar a cubrir los gastos que insume este importante viaje educativo.
No viajarán solos desde la institución: un proyecto de la secundaria llamado "Ansié Arte", que refleja la ansiedad adolescente, también representará a la escuela en Colombia a cargo de Bastian Rezza.
El viaje durará seis días y el vuelo, entre siete y ocho horas, contaron. Las expectativas son variadas. Para uno de los chicos será la primera vez que sube a un avión; otra integrante ya hizo varios viajes al exterior, y la tercera voló en dos oportunidades a El Calafate, a visitar a sus primos. Más allá de la feria, destacaron que lo más valioso será conocer otra cultura, recorrer y compartir con chicos de otros países, escuchar otros proyectos y estar entre pares.
También hablaron del esfuerzo que implica participar. Reconocieron que es cansador, sobre todo por el estudio previo y porque en la feria deben explicar el trabajo durante unas ocho horas, repartidas en dos días, a todas las personas que se acercan. A eso se suma la presencia de los jurados, algunos identificados y otros que pasan de incógnito, por lo que cada visitante tiene que ser atendido de la mejor manera. “Es cansador, pero después se siente lindo: es el orgullo de representar”, resumieron.
Antes de despedirse, les dejaron un mensaje a los chicos que todavía no se animaron a presentar un proyecto: que participen, que se escuchen todas las voces y todas las ideas que pueden surgir de distintos trabajos, y que no se rindan.