San Luis: Aún no está claro que pasó con la mujer que apareció muerta en la comisaría

Policiales 16 de marzo de 2021 Por InfoTec 4.0
Se concluyó que Florencia Magalí Morales falleció por asfixia pero el avanzado estado de descomposición de las muestras impidieron determinar lo más importante: qué y cómo sucedió. Los nuevos peritajes se realizaron en La Pampa.
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Florencia Magalí Morales

Santiago Calderón Salomón, uno de los dos abogados que representa a la familia de Florencia Magalí Morales, la mujer que fue hallada muerta en la comisaría de Santa Rosa del Conlara, contó que se incorporaron al expediente los resultados de las muestras que fueron enviadas a La Pampa para su análisis.

De acuerdo a las declaraciones de Calderón Salomón a El Diario de la República, las conclusiones no pudieron responder los interrogantes más importantes, «qué es la causa de muerte, si ha sido violenta o no, y en su caso, si ha sido por estrangulamiento o colgamiento».

En septiembre pasado, el juez Jorge Pinto, libró un exhorto al Superior Tribunal de Justicia de La Pampa para que arbitraran los medios necesarios para que el perito Juan Carlos Toulouse, especialista en anatomopatología forense del Cuerpo Forense de esa provincia, analizara tejido pulmonar, muestras de pulmón, de vísceras, el block de vías aéreas superiores, fragmentos de piel de la región cervical y órganos genitales que fueron extraídos en agosto en la morgue de Villa Mercedes, durante la segunda autopsia que ordenó.

Además, solicitó en esa oportunidad que se dispongan los medios para hacer el transporte desde el límite interprovincial hasta el Laboratorio del Cuerpo Forense de Santa Rosa de La Pampa, debiendo garantizar la cadena de custodia de las muestras enviadas.

Citando un fragmento del informe, Calderón Salomón, detalló: «Lo que han respondido (desde La Pampa) es que, tomando en cuenta las fotografías y las muestras en avanzado estado de putrefacción, se puede afirmar que la occisa murió por un mecanismo complejo de asfixia, como consecuencia de lazo o soga que comprime los vasos del cuello y, con estos elementos, es imposible deducir si fue estrangulamiento o colgamiento. Es decir, estamos en el mismo lugar. Y apunta que es como consecuencia del estado de putrefacción».

 «También aclaran que normalmente la situación queda en manos de criminalistas. Por eso, era para nosotros tan importante que ellos —NdP: en referencia a los dos peritos que representan a la familia Morales, Mónica Checchi y David Demassi— fueran a la Comisaría de Santa Rosa de Conlara. Todavía no concluyen el informe porque necesitaban estos elementos (las conclusiones de la segunda autopsia). Y que el análisis del lugar del hecho es clave, dice el forense de La Pampa».

Por último, el abogado precisó que el médico forense Toulouse señaló que «todas las muestras presentan muy mal estado de conservación, como consecuencia de la putrefacción y de la utilización de formol de baja calidad y a mayor concentración de la establecida; entonces ellos pudieron recuperar parcialmente los tejidos con formol buffer y parafina neutra».

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EL CASO

La mañana del 5 de abril de 2020, en la ciudad de Santa Rosa de Conlara, en San Luis, Magalí dejó a sus hijos y nieta con una vecina, y salió con su bicicleta a comprar alimentos.  Fue detenida por la policía a la altura del banco ubicado en la esquina de Santa Rosa de Lima y Rivadavia, por circular en contramano. Ella hizo caso omiso a la orden policial y decidió conducirse por su cuenta a la comisaría 25 de esa ciudad, donde tenía un policía conocido.  Allí le pidieron el documento, no lo tenía. Sólo dijo su nombre y el número. La terminación del DNI no coincidía con los autorizados para circular ese domingo. Acto seguido, le informaron que iba a ser demorada por violar la cuarentena dispuesta por el covid-19. 

Magalí se resistió y tres policías intentaron evitar su fuga: la agente Yohana Torres, el Oficial Principal Ontiveros y el Oficial Principal Daniel Mancilla, quien sufrió un rasguño en una mano. Luego de reducirla, y por el supuesto estado de nerviosismo que se había apoderado de ella, la condujeron al hospital donde la atendió una médica. Luego, la llevaron nuevamente a la comisaría para alojarla en un calabozo con presos comunes. Los cargos que se le adjudicaron fueron violación de la cuarentena, resistencia y lesiones contra la autoridad.

A las 19.30 de ese mismo día, el Comisario Heraldo Clavero llamó al juez para decirle que Florencia Magalí Morales “se habría suicidado en la celda en la que se encontraba alojada en la comisaría de Santa Rosa de Conlara”.

“Tenía asido a su cuello un cordón atado en el otro extremo a la bisagra superior de la puerta enteriza de madera de la celda”, detalló el parte oficial.

Una hora después se hicieron presentes el juez, el médico forense, personal de criminalística y el subjefe de la Unidad Regional III, Jorge Bustos.

Nadie vio el cuerpo de Magalí colgado. Los otros dos detenidos no vieron nada, pero sí oyeron sus gritos pidiendo auxilio. Al momento de la inspección por parte del juez y el resto de la comitiva, su cuerpo se hallaba en el piso del calabozo, ya sin vida.

Los primeros informes médico forenses arrojaron que la muerte se produjo por “asfixia mecánica” y que la marca que hallaron en su cuello coincidía con el patrón del cordón que llevaba en su buzo ese día.

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