Renace La Suipachense: la histórica láctea reabrió tras la quiebra y apunta a quintuplicar su producción

La emblemática fábrica láctea La Suipachense, ubicada en la localidad bonaerense homónima, reanudó su producción tras diez meses de inactividad, un concurso de acreedores y una posterior quiebra. La planta quedó ahora bajo la conducción de la Compañía Láctea Suipacha, encabezada por Pablo Asci, ex CEO de Parmalat, que apunta a pasar de los actuales 50.000 litros diarios a 250.000 litros, con la incorporación progresiva de nuevos trabajadores.
26/07/2026InfoTec 4.0InfoTec 4.0

LA SUIPACHENSE

SUIPACHA | La histórica empresa láctea La Suipachense, con sede en la localidad bonaerense de Suipacha, reanudó su producción luego de atravesar diez meses de inactividad, un proceso de concurso de acreedores y una posterior declaración de quiebra que había dejado en vilo a la firma y a sus trabajadores. La planta volvió a poner en marcha sus líneas productivas bajo una nueva administración: la Compañía Láctea Suipacha, que obtuvo la concesión de alquiler de las instalaciones, las maquinarias y las marcas históricas otorgada por la Justicia.

En esta primera etapa de reactivación, la empresa reincorporó a 55 trabajadores, aunque la nueva gestión proyecta ampliar la dotación hasta 140 empleados a medida que la planta incremente su nivel de actividad. En ese mismo sentido, la producción actual, de 50.000 litros diarios de leche, apunta a multiplicarse hasta alcanzar los 250.000 litros diarios como objetivo de la nueva etapa productiva.

Al frente de este proceso se encuentra Pablo Asci, ex CEO de Parmalat y empresario con amplia trayectoria en el sector lácteo, quien lidera el grupo que se hizo cargo de la operación tras la resolución judicial que habilitó el alquiler de la planta. La nueva conducción se propone relanzar las marcas históricas La Suipachense y Lácteos Conosur, con el objetivo de fortalecer su presencia en el mercado interno y, en una etapa posterior, avanzar hacia la exportación de leche en polvo.

La crisis que llevó a la quiebra de la firma se produjo durante la gestión del grupo venezolano Maralac, que a través de Lácteos Conosur S.A. había llevado a la compañía a una situación financiera sin salida, con una deuda postconcursal de miles de millones de pesos en cheques rechazados y fuertes reclamos gremiales. La planta llegó a permanecer paralizada durante varios meses, en medio de un fuerte reclamo de los trabajadores por salarios adeudados.

Durante ese período de inactividad, los operarios de la planta, respaldados por el sindicato ATILRA y por el municipio de Suipacha, sostuvieron una vigilia permanente frente a la fábrica para evitar el vaciamiento de activos clave, como la planta de secado de leche en polvo y las líneas de envasado, un factor que resultó determinante para hacer posible la reactivación productiva actual.

La reapertura de La Suipachense representa un hito no solo para la industria láctea de la región, sino también para la economía local de Suipacha, ciudad que históricamente construyó buena parte de su desarrollo en torno a la actividad agropecuaria y a la cadena láctea, de la que la empresa fue durante décadas uno de los principales motores.

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