
El responsable del manejo de los elementos del cementerio local indicó ante la policía que había un cajón (solo la madera conocida como "casco") en un depósito. Tras una constatación y con la intervención de un experto local, se corroboró que se trata de material nuevo, de no más de diez días de entregado, y que sería el faltante que generó la denuncia municipal. El operario habría señalado haberlo sacado para usarlo en casos de emergencia ya que su destino era ser quemado.













