
Debemos exhortar a la responsabilidad social, el fuego no perdona, la situación es crítica y debemos ser responsables, los bomberos están al límite, no son un recurso infinito, ni desde lo material ni desde lo humano, evitemos accidentes y por sobre todo tengamos presente que el fuego no es un juego, en el actual contexto climático nos ponemos en riesgo todos ante la ocurrencia de un incendio.











