Un concesionario de maquinaria agrícola de Río Cuarto denunció el grave daño provocado sobre una sembradora valuada en 305 mil dólares más IVA. Le cortaron todo el cableado eléctrico y de los sensores entre otras cosas. El propietario de la empresa, indignado, cuestionó un sistema que, según su testimonio, permite que quienes cometen estos hechos recuperen rápidamente la libertad mientras las víctimas quedan obligadas a afrontar pérdidas millonarias.