18 AÑOS DE CÁRCEL PARA EL HOMBRE DE MACKENNA QUE MATÓ A LOS ABUELOS PARA ROBARLES EL AUTO.
En la maratónica audiencia que se inició por la mañana y se prolongó hasta las 20 del jueves, la Cámara Segunda del Crimen concluyó que había pruebas suficientes para condenar a Esteban Javier Fernández (29) por doble homicidio en ocasión de robo.
Fernández, un hombretón que por su aspecto fue descripto por el fiscal de Cámara Jorge Medina como “un tipo con el cuerpo de un luchador de sumo”, no tuvo demasiadas dificultades para matar a golpes a Rubén René Alaniz (77), que quedó tendido sin vida en el garaje de su casa, en Pasaje Ligieri 324 de Vicuña Mackenna.
Su cuerpo fue hallado el mismo 11 de mayo de 2018, prolijamente tapado y con un cable alrededor del cuello.
Al frente del garaje, en el interior de la vivienda familiar, yacía el cuerpo de la esposa de Alaniz, Felisa Isabel Sosa (86).
El montaje habría intentado simular un femicidio seguido de suicidio. El exjefe de Investigaciones, Gustavo Oyarzábal, testimonió que la primera hipótesis que manejó la Policía fue esa: que Alaniz mató a su mujer y luego se quitó la vida. Pero el mismo Oyarzábal -ahora preso por la causa narcolavado- dijo que rápidamente esa hipótesis cedió paso a la del doble crimen.
En su alegato, el fiscal Medina desbarató la coartada del peón: “No es cierto que fue a cobrar una cuenta y se le fueron las cosas de las manos, fue a robar el auto y antes de irse mató también a la esposa de Alaniz para asegurar su impunidad”, declaró.
“Acá estoy con mi nuevo auto”
Pero Fernández lejos estuvo de manejarse con cautela. A las pocas horas del suceso que conmovió a Mackenna, publicaba en Facebook imágenes del auto que había robado. “Se pavoneaba diciendo: ‘Acá estoy con mi nuevo auto que tanto trabajo me costó, es negrito como yo’, publicó”, dijo el fiscal.
Medina comparó la elección del homicida de hacer público un acto aberrante con la conducta de un personaje literario, Raskolnikov, el protagonista de “Crimen y Castigo” que en la célebre novela de Dostoievsky evoca el asesinato de una anciana.
“¡Imaginen la frialdad con la que actuó!”, dijo dirigiéndose a los jurados populares, antes de pedir que lo condenen a prisión perpetua, por homicidio criminis causa, que es aquel que se comete para borrar las huellas de otro delito.
Cuando le llegó el turno de alegar, el defensor Pablo Demaría no descartó la responsabilidad de su cliente, pero sostuvo que el hecho encuadraba en homicidio simple y robo y propició una condena de 12 años. Agregó que, en caso de que el tribunal no lo viera de ese modo, considerara al violento episodio como un homicidio en ocasión de robo y le aplicara a Fernández 16 años de cárcel.
El veredicto acompañó esa última opción: el tribunal integrado por los jueces Carlos González Castellanos, Emilio Andruet y Pablo Bianchi, y por 8 jurados populares, condenó a Fernández por doble homicidio en ocasión de robo y le aplicó 18 años de cárcel. Los fundamentos se conocerán en lo segunda semana de noviembre.
Fuente Puntal