Denuncian daño irreversible a la mesa original donde se firmó la Independencia en la Casa de Tucumán
TUCUMÁN | José María Posse, director del emblemático museo, reveló en diálogo con la radio Cadena 3 Rosario que la pieza fue reemplazada años atrás por decisión de autoridades del entonces gobierno kirchnerista, bajo el argumento de que su tamaño no coincidía con el que se habría usado en 1816. “Un arquitecto vinculado al poder puso en duda su autenticidad, a pesar de que existen más de 25 documentos que acreditan que fue prestada por el gobernador Bernabé Aráoz para el Congreso”, explicó.
Lo más grave, según Posse, fue lo que ocurrió después: la mesa fue apartada sin medidas de protección adecuadas y quedó abandonada en un rincón del museo, debajo de un equipo de aire acondicionado que tenía una pérdida constante de agua. “La tapa está arruinada para siempre. No se puede reemplazar. La hicimos restaurar y mejoró un poco, pero el daño está hecho”, lamentó.
La denuncia no solo afecta una pieza central de la historia argentina, sino que reabre el debate sobre el uso político de los símbolos patrios y el cuidado del acervo cultural del país. “La Casa de Tucumán no pertenece a ningún partido ni gobierno: es de todos los argentinos”, sostuvo Posse.
La noticia genera conmoción y enojo en sectores vinculados a la cultura y la historia, y plantea interrogantes sobre el destino de otras piezas fundamentales del patrimonio nacional. En el día en que se celebra la independencia, la pérdida simbólica de este objeto histórico revive una reflexión profunda: ¿cuidamos lo que nos define como Nación?