Otro festival aéreo y otros dos muertos, algo estamos haciendo mal...
BELLL VILLE | De acuerdo con las primeras versiones, es erróneo afirmar que la aeronave realizaba acrobacias en el momento del accidente. Fuentes extraoficiales señalaron que, tras solicitar autorización para efectuar una “pasada” sobre la pista —lo cual fue denegado por razones de seguridad—, el avión despegó para retirarse del evento, en una maniobra descripta como “poco controlada”. La máquina habría efectuado un ascenso escarpado, a muy baja altura y sin la velocidad suficiente, lo que derivó en una entrada en "pérdida". A raíz de esa situación el avión cayó en posición invertida a escasos metros de la pista y se incendió por completo, sin dar tiempo a que los pilotos pudieran ser rescatados.
Las víctimas serían Mariano Latuf Zeballos y Ricardo “El Pampa” Ferrer, este último ampliamente reconocido y apreciado en el ambiente aeronáutico pampeano. Ambos tenían previsto volar hacia Villa Cañás, en la provincia de Santa Fe.
El fiscal de Instrucción de Bell Ville, Nicolás Gambini, intervino de oficio y confirmó el siniestro. Asimismo, precisó que la causa será derivada al fuero federal, dado que el accidente ocurrió en una dependencia bajo jurisdicción del Estado nacional.
Bomberos voluntarios y efectivos policiales trabajaron en el lugar para controlar las llamas y restringir el acceso de público y prensa, con el fin de preservar la escena hasta la llegada de los investigadores especializados.
El festival, que convocaba a aeronaves de distintas localidades cordobesas y de otras provincias, quedó marcado por la conmoción y el dolor ante la repentina tragedia.