Cierre de Fate: La mayor fabricante de neumáticos del país deja de producir tras 80 años
NACIONALES | Fate, la emblemática Fábrica Argentina de Telas Engomadas, anunció el cierre total de su planta industrial ubicada en la localidad de Virreyes. Tras ocho décadas de trayectoria, la firma decidió liquidar su negocio y desvincular a la totalidad de su plantilla de trabajadores.
Un cierre ordenado pero drástico
A diferencia de crisis anteriores, la empresa dirigida por Javier Madanes Quintanilla no recurrirá a un concurso de acreedores. Según confirmaron fuentes allegadas a la firma, se trata de una liquidación final donde se indemnizará al ciento por ciento de los empleados, proveedores y entidades bancarias de acuerdo a la ley vigente lo que habla de una solidez económica comercial.
El motivo principal del cierre radica en una pérdida de competitividad que la empresa calificó como insalvable. Factores como la elevada carga impositiva, la conflictividad gremial y, fundamentalmente, la invasión de neumáticos importados provenientes de China, habrían tornado imposible la continuidad de la producción local. En mayo de 2025 ya se había registrado un récord de ingresos de cubiertas del exterior que obligó a las marcas nacionales a reducir sus precios drásticamente.
La elección de la gente
Ante los elevados precios de la marca y la baja de calidad de sus productos hizo que los consumidores optaran por otras marcas, y si de precio se trata, eligieran alternativas chinas que ofrecían precios similares o menores con calidades iguales o aún mejores.
El fin de un gigante industrial
Fate contaba con una capacidad productiva superior a los cinco millones de unidades anuales en su predio de 40 hectáreas. Fue pionera en el desarrollo de neumáticos radiales en Argentina y mantenía una fuerte presencia exportadora en mercados de Europa y Estados Unidos. Todo esto hace que la medida tomada por la familia Madanes Quintanilla sea llamativa y de difícil explicación.
En un breve comunicado, el Directorio de la empresa expresó que los cambios en las condiciones del mercado los obligan a encarar el futuro desde un enfoque diferente. Por su parte, desde el entorno de Madanes Quintanilla definieron la jornada como un día de luto para el capital nacional, marcando el fin de una era para el entramado productivo de la provincia de Buenos Aires.