La infancia en la TV argentina: invisibilidad y relatos marcados por la violencia
NACIONALES | De un total de casi 11.000 noticias analizadas, apenas el 9,34% abordó temáticas vinculadas a niños y adolescentes. En términos prácticos, esto significa que solo 1 de cada 10 noticias incluye a este grupo etario en su agenda. Sin embargo, el dato más alarmante no es la ausencia, sino el contenido de las apariciones.
Protagonistas de la violencia
Cuando los niños aparecen en pantalla, los relatos están fuertemente condicionados por contextos negativos. Según el informe del Observatorio de la Televisión de la Facultad de Comunicación:
El 38,77% de las noticias sobre infancia son de carácter policial o de inseguridad.
El 20,55% se centra en distintas formas de violencia.
Este patrón construye una imagen sesgada de la niñez, reduciéndola a un rol de víctima o protagonista de conflictos, y omitiendo sistemáticamente sus logros, realidades educativas, culturales o comunitarias.
Una infancia sin voz propia
El informe también pone el foco en la falta de participación directa. Solo en el 2,13% de los casos los niños y adolescentes son consultados como fuente de información. La infancia en Argentina es "narrada por otros": adultos, especialistas o instituciones hablan por ellos, reforzando una lógica donde no se los reconoce como interlocutores válidos.
Además, la construcción de estas noticias depende en gran medida de imágenes de cámaras de seguridad o redes sociales, lo que fomenta un enfoque emocional e inmediato que evita profundizar en el contexto o en la protección de sus derechos.
El desafío de un periodismo con perspectiva de derechos
Desde el Observatorio de la TV, su directora Gabriela Fabbro señaló que el desafío para periodistas y estudiantes es "habilitar la escucha" y evitar que sean siempre las voces adultas las que monopolicen el relato.
Representar a la infancia de manera respetuosa no implica vulnerar su intimidad, sino diversificar los temas y reconocer que el modo en que los medios muestran a los niños no solo refleja la realidad, sino que ayuda a moldear la percepción que la sociedad tiene de ellos. Ampliar la agenda es, en definitiva, una deuda pendiente del sistema mediático argentino para con los derechos de los más jóvenes.