Falleció "Tito" Griva, el comisionista de Embajador accidentado cerca de Speluzzi
EMBAJADOR MARTINI | Con enorme tristeza, Embajador Martini despide hoy a uno de sus queridos vecinos. Raúl Alberto "Tito" Griva falleció esta madrugada, alrededor de las 3:30 horas, en el Hospital Gobernador Centeno, luego de pelear con todas sus fuerzas contra las gravísimas heridas que había sufrido el día anterior en el choque que protagonizó la camioneta Renault Kangoo en la que viajaba, en la zona de curvas entre Speluzzi y General Pico. Tito tenía 66 años, y este próximo 13 iba a cumplir 67.
El parte médico difundido anoche desde el nosocomio piquense ya anticipaba la gravedad del cuadro: politraumatismos varios, con fractura en miembros inferiores y traumatismo cerrado de tórax, internado en la Unidad de Terapia Intensiva con respiración mecánica asistida, y pronóstico reservado. Pese al esfuerzo del equipo médico y a la fortaleza que Tito demostró hasta el final, su corazón no resistió.
Quienes lo conocieron lo recuerdan como un hombre de una vida entregada al trabajo y al servicio de su comunidad. Desde hacía tiempo, Griva llevaba adelante un activo servicio de comisiones hacia General Pico y Santa Rosa, un oficio silencioso pero fundamental que tejió puentes entre Embajador Martini y las localidades vecinas durante años.
En el último tiempo había optado por concentrar sus recorridos en Pico y las localidades intermedias, dejando de lado los viajes hasta la capital pampeana. Y en esos caminos que conocía de memoria, nunca iba solo: la mayoría de las veces lo acompañaba su hijo. Así fue también ayer, el día en que el destino le jugó la peor de las pasadas. Por fortuna, el joven no sufrió heridas de gravedad, un pequeño consuelo en medio de un dolor inmenso para toda la familia.
Antes de convertirse en comisionista, Tito había forjado su historia sobre ruedas: fue camionero para un reconocido transportista martinense dedicado al rubro de los combustibles, un trabajo exigente que atravesó con la misma entrega que lo caracterizó siempre. Más adelante, se puso al hombro otra responsabilidad, esta vez desde la gestión pública, al desempeñarse como capataz municipal durante la intendencia de Tellería, dejando su huella también en el servicio a su pueblo desde ese lugar.
Pero si hay una pasión que marcó a fuego la vida de "Tito" Griva, esa fue el fútbol. Vistió con orgullo la camiseta del Martini Football Club, la institución que lo vio crecer como jugador y como persona, y también dejó su marca en otros clubes de la región, entre ellos Ferro de Realicó, donde también se ganó el cariño y el respeto de compañeros y rivales. Esa pasión por la redonda lo acompañó toda la vida y quedará para siempre en la memoria de quienes compartieron con él una cancha, un vestuario o simplemente una charla de fútbol.
La camioneta en la que viajaba Tito era prácticamente nueva: tenía poco más de dos mes de haber sido retirada de la agencia, un detalle que hoy duele todavía más al pensar en lo repentino e injusto de esta pérdida.
Hoy, Embajador Martini llora la partida de un vecino que fue trabajador incansable, deportista apasionado, padre presente y, sobre todas las cosas, una gran persona. Su ausencia deja un vacío enorme en el pueblo que lo vio crecer y en cada rincón por donde supo pasar a lo largo de toda una vida dedicada a los demás. Que descanse en paz, Tito.