Falleció Enrique Romero Oneto, había dado positivo de covid

Provinciales 25 de enero de 2021 Por INFOTEC 4.0
Tenía 74 años de edad. Fue el primer fiscal de Investigaciones Administrativas en la provincia. Quedó salpicado por las coimas en el Acueducto del Colorado y por filmar a menores con "fines sexuales".
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El exfiscal de Investigaciones Administrativas, Enrique Romero Oneto, se convirtió este lunes en la víctima 231 del coronavirus en la provincia.

El exfuncionario, salpicado por el cobro de coimas en el Acueducto del Río Colorado y por una causa judicial por filmar menores con "fines sexuales", tenía 74 años de edad.

Estuvo internado varios días y no pudo recuperarse de las secuelas del Covid-19. En 2007 -de la mano del marinismo, pero durante el gobierno de Carlos Verna- Romero Oneto fue el primer funcionario en estar al frene de la FIA en la provincia.

En septiembre de 2014, la Cámara del Crimen 1 condenó a tres años de prisión efectiva a Enrique Romero Oneto y a Carlos Oppezzo por las coimas del Acueducto del Río Colorado.

El fallo había sido unánime: coincidieron Alejandra Ongaro y los sustitutos Miguel Gavazza y Elvira Rosetti. El Tribunal rechazó los planteos defensivos que habían reclamado la prescripción de la causa, la insubsistencia de la acción penal, la nulidad y la inconstitucionalidad.

Oppezzo había sido considerado culpable del delito de cohecho activo (pagar coimas), en tanto que Romero Oneto es responsable del cohecho pasivo (recibir coimas). El exfiscal de Investigaciones Administrativas había sido también inhabilitado en forma absoluta para ejercer cargos públicos.

El fiscal Jorge Marcelo Amado había pedido, para ambos, tres años y dos meses de prisión. Romero Oneto fue asesor y presidente de la COTARC. Carlos Oppezzo fue jefe de la Inspección.

Oppezzo, de profesión ingeniero, era jefe de inspectores de la obra, había sido designado por la Comisión Técnica del Acueducto del Colorado (COTARC) y fue hallado culpable de haberle pagado coimas a Romero Oneto, que era asesor de ese mismo organismo y quien autorizaba el desembolso del dinero del Estado provincial por los honorarios del primero.

Luego de asesorar en la COTARC, Romero Oneto se convirtió en el primer fiscal de Investigaciones Administrativas de La Pampa, pero fue destituido tras un juicio político iniciado en 2005, a raíz de la denuncia realizada por el ciudadano Omar Lara, quien aportó fotocopias de 59 cheques que acreditaban el pago que recibía de parte de Oppezzo.

Según el fallo de la Cámara, Romero Oneto cobró las coimas entre noviembre de 1998 y diciembre de 2003, cuando por entonces era asesor letrado en la Administración Provincial del Agua de la Provincia y asesor de la COTARC, donde emitía dictámenes y realizaba tareas organizativas.

En la sentencia, los jueces señalaron que Romero Oneto recibió y cobró 59 cheques por un importe de 86.362,50 pesos que le extendió Oppezzo.

Los abogados defensores de Romero Oneto, Sebastián País Rojo y Carolina Ghione, apelaron el fallo de la Cámara del Crimen 1 porque consideraron que la causa estaba prescripta. El TIP les dio la razón.

La otra seria causa judicial en la que Romero Oneto estuvo involucrado fue luego de una denuncia de su exmujer, Laura Fiorini.

¿Qué es que hizo Romero Oneto? Concretamente, estuvo acusado de filmar a un grupo de amigas menores de una de sus hijas mientras se cambiaban de ropa o a hacer sus necesidades a un baño lindero de la pileta de su casa.

¿Cómo lo hacía? A través de lo que comúnmente se conoce como “reloj espía”. Lo que tenía en realidad era un reloj despertador digital en un mueble del baño, en cuyo interior había una cámara filmadora.

Los registros de las imágenes se produjeron, supuestamente, en el transcurso del verano pasado cuando la hija iba a la casa del exfiscal, junto a un grupo de amigas para disfrutar de la pileta, para cumplir con el régimen de visita establecido tras la separación matrimonial.

Todo saltó a la luz cuando el mismo grupo de chicas se quedó a dormir durante un fin de semana. Allí, en la computadora personal de Romero Oneto, hallaron una “ventana abierta” con imágenes del baño a la que concurrían.

“Lo que hizo una de ellas fue colgarse un celular en el pecho, ir hasta el baño y sin que la tomara la cámara arrojó una toalla arriba del reloj espía... inmediatamente comprobaron que la imagen de la computadora quedó oscura”, contó en aquel momento a El Diario una fuente cercana al caso.

Después de la comprobación, las chicas ingresaron a la PC en cuestión y encontraron que en una de las carpetas había registros de filmaciones de ellas desnudas. Acto seguido, le contaron todo a la exmujer de Romero Oneto, quien fue luego la que lo denunció formalmente ante la Justicia.

En los allanamientos posteriores que realizó la Policía, al exfiscal le secuestraron la computadora, dos celulares y una cámara de fotos. “Tenía pornografía de todo tipo... pero bueno, eso no es imputable como delito en nuestro país. Sí está claro que da una pauta sobre su tendencia al consumo de este tipo de cosas”, destacó la misma fuente.

Gentileza: El Diario

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