No habrá dólares para autos de alta gama, salvo para el Estado

Nacionales 13 de enero de 2022 Por InfoTec 4.0
El BCRA restringió la compra de autos cuyo valor supere los u$s65.000 pero excluyó a funcionarios; qué dice el comunicado de la entidad monetaria.
DOLAR

La falta de dólares que viene sufriendo el Banco Central obliga a la entidad monetaria a restringir cada vez más el acceso a la divisa norteamericana, incluso cuando se trate para fines comerciales. Es por ello que la semana pasada, la institución presidida por Miguel Pesce, lanzó un comunicado donde se notifica que no entregará dólares a las concesionarias para que importen vehículos cuyo valor supere los 25 mil dólares.

Cabe destacar que ese precio es a valor FOB, esto es, sin tener en cuenta todos los costos e impuestos que se agregan una vez que el bien es depositado en buque que lo trasladará.

De esta forma, la medida afecta a todos los autos cuyo valor de venta al público es de 65 mil o 70 mil dólares, según lo calculado por Carlos Cristófalo para Motor1.

Aquellos que deseen adquirir un vehículo de este precio deberán conseguir los dólares en el mercado negro ya que el BCRA no le otorgará más al valor oficial.

Sin embargo, el comunicado "A" 7433 que establece la restricción no afectará a todos los argentinos ya que, insólitamente, los funcionarios públicos quedarán exceptuados de la medida y podrán seguir comprando autos de lujo a precio de dólar oficial.

Qué dijo el Banco Central

Así lo detalla el documento en uno de sus párrafos: "El requisito precedente no será de aplicación cuando se trate de un pago por: i) el sector público, ii) todas las organizaciones empresariales, cualquiera sea su forma societaria, en donde el Estado Nacional tenga participación mayoritaria en el capital o en la formación de las decisiones societarias, iii) los fideicomisos constituidos con aportes del sector público nacional, iv) las entidades financieras por importaciones propias de servicios que realice la misma entidad, o v) las entidades para la cancelación de cartas de crédito o letras avaladas emitidas u otorgadas hasta el 6.1.22 inclusive".

De esta forma funcionarios públicos podrán continuar trasladándose con autos de lujo pagados por el estado y a precio de dólar oficial, en un momento en el que la adquisición de un vehículo convencional es cada vez más difícil para el común de los argentinos. Para comprar uno similar a los que manejarán los funcionarios o sus choferes habrá que esperar a que se derogue la medida o que el estado lo ponga en venta para adquirir uno nuevo 0KM.

Tal como lo había anticipado el presidente del Banco Central (BCRA), Miguel Ángel Pesce, hace meses en la Unión Industrial Argentina, desde fines de 2021 (aunque tímidamente) comenzó la aceleración del crawling peg del dólar mayorista oficial y ya durante la primera semana de este año muchos analistas señalan una aceleración más fuerte del ritmo que confirmaría la tendencia.

Sucede que el retraso del crawling peg  (las microdevaluaciones diarias del dólar mayorista) en relación a la inflación que se venía dando hasta noviembre de 2021 no podía perdurar mucho tiempo más, teniendo en cuenta que ritmo mensual del primero era de entre el 1% y 2% y el de la segunda, de entre el 3% y 4%. ¿Por qué? Entre otros motivos porque las reservas netas del BCRA no alcanzan para sostener ese ritmo de devaluación y porque el comercio exterior requiere cada vez más de un dólar que siga siendo competitivo.

Esta situación, según analistas económicos, está forzando al Gobierno a encarar un cambio en su política monetaria por estos días, que se ve reflejada en una leve aceleración del tipo de cambio y un cambio en la política de las tasas de interés.

¿Qué vino pasando?

En ese sentido, tal como señala el director de Analytica, Claudio Caprarulo, "si bien observar la evolución diaria del tipo de cambio no es lo más recomendable para diagnosticar lo que está pasando con el dólar mayorista, sino que hay que analizar la tendencia por semana, es evidente que, en diciembre, hubo una aceleración" del ritmo y considera que sería lógico esperar que, a futuro, siga esa estrategia.

Asimismo, explica que este comportamiento tiene una explicación lógica en el hecho de que "el Banco Central prácticamente no tiene reservas líquidas para los próximos meses y tiene que enfrentar vencimientos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en breve, ya sin los DEGs que recibió el año pasado".

En ese sentido, y teniendo en cuenta que, a pesar de la liquidación récord de la cosecha fina, el Central no pudo acumular reservas, Juan Pablo Albornoz, analista de Ecolatina, asegura que es lógico que esté comenzando a acelerar la tasa de devaluación para descomprimir parcialmente las presiones en el mercado de cambios.

Por otro lado, el economista especializado en el mercado de capitales, Christian Buteler, apunta que "es innegable que comenzó la aceleración del crawling-peg más fuerte a comienzos de este año, tal como lo esperábamos". Y resalta que así lo confirmó el ministro de Economía, Martín Guzmán, en la conferencia que dio sobre las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) recientemente ante los gobernadores, cuando dijo que querían tener un tipo de cambio real.

Recordemos que el directorio del BCRA dispuso el jueves pasado un aumento de 2 puntos porcentuales de la tasa de interés de la LELIQ a 28 días de plazo, que pasó a ser del 40% anual, expandió el límite máximo de tenencia de esas letras, creó una nueva LELIQ a 180 días de plazo con tasa del 44% anual y elevó las tasas mínimas de los plazos fijos a 30 días al 39% anual y para el resto de los depositantes, hasta el 37% anual.

"Esta suba de la tasa de interés es una manera de dar una señal al mercado, al FMI y busca evitar que la aceleración del crawling-peg afecte la liquidación de exportaciones", explica Albornoz al respecto.

¿Cómo evolucionó el dólar mayorista?
 

Así, según detalla el economista Federico Glustein, en diciembre, el ajuste del tipo de cambio mayorista fue del 1,7% (bastante atrasado respecto de la expectativa de inflación para ese mes, que sería superior al 4%) y, a lo largo de todo el año, fue de algo más del 22% (también muy por debajo de la inflación anual).

En tanto, Glustein menciona que, "desde el cierre del año pasado al 5 de enero, la cotización mayorista subió $0,42, cuando la semana anterior (contando de jueves a jueves) había escalado $0,34". De este modo, anticipa que, si se mantuviera la tendencia de aceleración de compra actual, podríamos superar el 3% mensual de evolución, lo que sería una aceleración alta, pero por debajo de las expectativas del Relevamiento de Expectativas de Mercado, que prevé una evolución del 3,7% para la inflación.

En igual sentido, el economista de Ecolatina Juan Pablo Albornoz confirma también que observa una aceleración de la evolución del precio del dólar mayorista, pero advierte que "todavía estamos muy lejos de los niveles pre atraso electoral".

"Al analizar la depreciación móvil de 5 ruedas expresada en TNA, en promedio, en las últimas 2 semanas el tipo de cambio muestra una TNA cercana al 36%, lo que significa que todavía corre por detrás de la inflación", detalla. 

Expectativa mensual y anual
 

Así, el economista de Ecolatina prevé que "es esperable que siga acelerando el ritmo de depreciación" y advierte que el éxito de la estrategia dependerá, en gran medida, de cómo evolucione la liquidación del sector agroexportador en 2022 y lo que suceda con el FMI.

Y es que recuerda que, a partir de marzo, Argentina debería enfrentar una serie de vencimientos que resultarían "impagables" considerando el stock de reservas netas vigente en estos días (que rondarían los u$s3.500 millones, según algunos analistas).

En igual sentido, Glustein espera que "probablemente, en los próximos meses de mayor demanda de dólares, el BCRA valide un mayor precio de venta mayorista para la divisa estadounidense y lo lleve en línea con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), sobre todo por la cercanía del acuerdo con el FMI".

En ese sentido, estima que el crawling peg podría pasar a un ritmo del 3% ó 4% mensual, buscando recuperar el terreno perdido, pero sin meter presión sobre la inflación. 

Asimismo, otra fuente apunta que la evolución del oficial para enero-marzo de 2022 estará más cerca al 2,8% o 3% porque señala que, más allá de que necesita estabilizar las reservas netas y reducir gradualmente la brecha cambiaria, el Gobierno no quiere que se le dispare la inflación. 

Otras voces esperan la implementación de un crawling-peg más acelerado del 3,5% al 4% mensual, pero señalan que hay que ver si eso es viable porque acelerar la tasa de depreciación alienta la especulación en la liquidación de las exportaciones y, por otro lado, el importador quiere adelantar divisas antes.

En tanto, para todo el año, según el último relevamiento de Latin Focus, la devaluación esperada es del 45,7%, acompañando la expectativa de inflación, que se estima en 49,8%.

Sin embargo, Buteler no espera que "veamos un dólar en este 2022 que suba, por lo menos, al ritmo de la inflación, aunque no descarto que incluso le gane un par de puntos" en el balance anual final.

No obstante, algunas fuentes oficiales indican que no hay que esperar una aceleración mayor, por lo menos en el corto plazo y aseguran que "muchos especulan con eso porque quieren que suba para su conveniencia".

Lo concreto, hasta el momento, es que el dólar mayorista cerró la primera semana de enero en $103,28 y este miércoles ya se ubica en $103,68, avanzó, así, $0,40 en tres días y que el BCRA está dando señales claras en las últimas jornadas de un cambio en el rumbo de la política monetaria, como lo es el ajuste de tasas.

Dependerá de cómo vaya resultando la ecuación reservas/liquidaciones/dólar/inflación qué ritmo le imprimirá al tipo de cambio mayorista oficial a lo largo de 2022, pero según anunciaron, la expectativa está puesta en llevarlo en torno al índice de precios, por lo que habrá que ver cómo evoluciona esa variable este año, que el Gobierno estimó en el presupuesto en el 33% y el mercado ubica más cerca del 50%.  

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