


La OTAN se reúne de emergencia y condenó el ataque de Putin que casi provoca un desastre nuclear
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El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, condenó este viernes el ataque de Rusia a la planta nuclear de Zaporizhzhia, en Ucrania, que en la noche del jueves sufrió un incendio.
“Hemos visto informes sobre el ataque contra esa planta nuclear. Esto demuestra la irresponsabilidad” de este conflicto, dijo Stoltenberg antes de una reunión urgente de cancilleres de la OTAN en Bruselas, en la primera reacción de la alianza transatlántica a este ataque.
“Esto solo demuestra la temeridad de esta guerra y la importancia de ponerle fin y de que Rusia retire todas sus tropas y se implique de buena fe en esfuerzos diplomáticos”, aseguró Stoltenberg junto al secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, a su llegada a una reunión extraordinaria de ministros aliados de Exteriores.


Blinken también habló del tema en tono condenatorio, pero además se refirió a la posible entrada de la OTAN en la guerra de manera directa: “La nuestra es una alianza defensiva, no buscamos conflicto, pero si el conflicto viene a nosotros, estamos preparados para ello y defenderemos cada centímetro del territorio de la OTAN”, aseguró Blinken a su llegada a la reunión extraordinaria de ministros aliados de Exteriores.
El ataque a Zaporizhzhia
Las fuerzas invasoras del Kremlin ocuparon el territorio nuclear ucraniano de Zaporizhzhia durante la noche del jueves, según indicó la agencia de inspección de las plantas atómicas de Ucrania, que señaló que el personal garantizaba el funcionamiento de lugar.
“El territorio de la central nuclear de Zaporizhzhia está ocupado por las fuerzas armadas de la Federación Rusa. El personal operativo controla los bloques energéticos y garantiza su funcionamiento de acuerdo a las exigencias de los reglamentos técnicos y de seguridad”, afirmó el organismo estatal ucraniano.
Estas instalaciones sufrieron un feroz incendio durante las primeras horas del viernes que puso en alerta a la comunidad mundial ante una posible catástrofe radioactiva, pero luego los bomberos lograron contener las llamas y la situación se pudo controlar.
“¡Amenaza a la seguridad mundial! Como resultado del bombardeo enemigo continuo de edificios y unidades de la planta de energía nuclear más grande de Europa, la planta de energía nuclear de Zaporizhzhia está en llamas”, escribió el alcalde de la ciudad, Dmitry Orlov, en su cuenta de Telegram.
Aunque en un principio los rusos no dejaban actuar al personal que debía extinguir las llamas, finalmente se les permitió ingresar, dijo Oleksandr Starukh, jefe de la Administración Militar Regional de esta ciudad. El viento que pasaba por allí había comenzado a soplar hacia la parte sureste de Ucrania y en dirección a dos grandes ciudades rusas, Rostov-on-Don y Krasnodar, poniéndolas en serio riesgo si se producía un escape radioactivo.
En tanto, el regulador nuclear ucraniano dijo este viernes que no se detectaron fugas radiactivas en la planta atómica: “No se han registrado cambios en la situación de la radiación”, indicó la agencia de inspección de Ucrania.
Con información de EFE, Reuters y AFP






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