


Una nueva definición para la obesidad: un avance clave en salud global
INFOTEC 4.0






La obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. Afecta a más de 650 millones de personas en el mundo y su prevalencia sigue aumentando. Se asocia con afecciones graves como diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
La obesidad, un desafío creciente para la salud pública mundial, por ello recibió una nueva definición que podría transformar tanto su diagnóstico como su tratamiento. Publicada por la prestigiosa revista científica The Lancet, esta actualización ha sido desarrollada por la Comisión de Diabetes y Endocrinología, en la que participaron 58 expertos internacionales de múltiples especialidades médicas.
La importancia de esta redefinición


La obesidad ya no se considera únicamente un exceso de peso medido por el índice de masa corporal (IMC). La nueva definición la caracteriza como una enfermedad sistémica crónica causada por el exceso de grasa corporal, con o sin alteraciones funcionales del tejido adiposo. Esto subraya que el IMC, una herramienta ampliamente utilizada, no es suficiente para diagnosticar la obesidad a nivel individual, ya que puede subestimar o sobreestimar la adiposidad y proporcionar información inadecuada sobre la salud.
¿Qué sabíamos del índice de masa corporal?
El índice de masa corporal (IMC) fue, durante décadas, una herramienta ampliamente utilizada para calcular y clasificar la obesidad. Su fórmula sencilla, que relaciona el peso en kilogramos con la altura en metros al cuadrado (IMC = Peso (kg) / Altura (m)²), permitió una rápida evaluación del estado nutricional a nivel poblacional. Según las clasificaciones tradicionales establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se consideraba peso normal un IMC entre 18,5 y 24,9, sobrepeso un IMC de 25,0 a 29,9, y obesidad un IMC igual o superior a 30,0. Este enfoque simplificado, aunque práctico, es objeto de cuestionamientos debido a sus limitaciones para reflejar la realidad compleja de la obesidad y su impacto en la salud.
Por ejemplo, si nuestra altura es de 1.85 m y nuestro peso de 98 kg, el cálculo sería: 98 kg / 1.85 m / 1.85 m = 28.6, encuadrado en sobrepeso. Sin tener en cuenta si se trata de un oficinista, un albañil, un fisicoculturista o un abuelo de 75 años. Sus vidas, y sus actividades son sin dudas las que marcan la diferencia para realizar un diagnóstico correcto, pero también útil. El IMC no distingue entre masa muscular, grasa corporal y masa ósea.
Nuevos criterios diagnósticos
La Comisión propone un enfoque más integral que combina el índice de masa corporal con herramientas como la circunferencia de cintura, el índice cintura-altura y la medición directa de grasa corporal, adaptadas a la edad, género y etnia de cada persona. Para quienes tienen un IMC superior a 40 kg/m², se considera que la adiposidad excesiva es evidente, eliminando la necesidad de confirmaciones adicionales.
Diferenciación entre obesidad clínica y preclínica
El diagnóstico de obesidad clínica se basa ahora en dos criterios principales: la existencia de evidencia de disfunción orgánica o tisular causada por la obesidad, y la presencia de limitaciones significativas en las actividades diarias, como movilidad reducida o dificultad en tareas básicas como vestirse o comer.
Cuando estos criterios no están presentes, se considera obesidad preclínica, un estado inicial donde los órganos aún funcionan normalmente, pero existe un mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas si no se interviene a tiempo. Por el contrario, la obesidad clínica, al estar acompañada de disfunción o limitaciones, puede provocar daños graves en órganos vitales como el corazón, los riñones y el cerebro, llevando a complicaciones potencialmente mortales como infartos, ACV o insuficiencia renal.
La obesidad debe entenderse como una condición multifactorial que requiere intervenciones personalizadas y un acceso equitativo a tratamientos basados en evidencia. Este cambio de paradigma puede ayudar a prevenir complicaciones graves y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas. Los especialistas destacan que las estrategias de salud pública deben estar basadas en evidencia científica, evitando el estigma y las suposiciones que culpan a los individuos por su enfermedad.
Nuevas perspectivas de tratamiento
Las intervenciones se centran en cambios en el estilo de vida, como la mejora de la alimentación diaria, el aumento de la actividad física y el manejo del estrés.
Aunque las guías internacionales aún basan la indicación de fármacos antiobesidad en relación con el índice de masa corporal, su uso podría considerarse en personas con obesidad preclínica. Es importante considerar que el uso de fármacos debe ser indicado por un profesional de la salud y requiere de un seguimiento médico.
Hay sin embargo médicos especialistas quienes disienten de esta nueva definición ya que consideran que aceptar esta clasificación podría retrasar diagnósticos e intervenciones eficaces, cuando la inflamación de bajo grado y la disfunción del tejido adiposo ya están presentes al haber un exceso de grasa corporal.
Estos profesionales comparan esta situación con enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2 y la enfermedad renal crónica. En el caso de la diabetes, no se espera a que ocurran complicaciones como la retinopatía o los infartos para tratar la enfermedad en sí misma.
Subrayan y enfatizan que: “Con la obesidad ocurre lo mismo: no tiene sentido esperar a que se desarrollen complicaciones visibles para intervenir”.
Este es un consejo de Laboratorio Estrada. el laboratorio especialista en tu salud
📍 Direcciones: Estrada 1345 / Francia 1460 – Realicó
🕘 Horarios: lunes a viernes de 7 a 12 y de 16:30 a 18; sábados de 8 a 10
📞 Tel/WhatsApp: 2302 412419
✅ Reciben todas las obras sociales







Día Internacional de la Pesquisa Neonatal: la importancia de la prueba del talón












Dos muertos tras un choque entre un utilitario y un camión en La Carlota



Adrián Ravier, defendió el rumbo económico: "No coincidimos con que la gente no llega a fin de mes"













