700 KILÓMETROS EN BICI HASTA RANCUL PARA REENCONTRARSE CON SU FAMILIA
Juan Quispe es un joven de esta localidad del norte de La Pampa que, como muchos, decidió irse del pueblo para hacer una carrera universitaria. Actualmente reside en La Plata donde estudia arquitectura y en medio de la Pandemia por Covid-19, desde el mes de febrero quedó distanciado de su familia producto de la cuarentena por covid-19. Juan contó que después de tramitar el permiso que lo habilitó a viajar, decidió desafiarse a sí mismo y emprender un viaje de mucho esfuerzo físico pero también con muchas historias gratas en el camino.
El estudiante de Arquitectura contó que salió desde La Plata un martes y casi a media noche del pasado domingo llegó al hotel Mamull Mapú, que se encuentra a la vera de la Ruta Nacional 188, donde hoy realiza su cuarentena obligatoria.
Quispe además destacó que en su caso la cuarentena le dio el envión que necesitaba para desafiarse: “ésta fue la primera vez que hago un recorrido así de largo, motivadísimo por andar en bici, porque durante la cuarentena estuvimos encerrados en la ciudad sin poder hacer otras actividades y eso me dio la energía para hacer este viaje largo”.
Además de la motivación por emprender esta aventura y llegar a reencontrarse con su familia, Juan explica que también decidió viajar en bici “primero porque no estaban los colectivos habilitados, los autos particulares eran muy caros y yo tenía la posibilidad de contar con este medio de transporte, asique aproveché y fue una decisión personal, un objetivo para ver qué tan capaz era de poder cumplirlo, cruzar la provincia en bici, fue un desafío personal”.
Sobre la organización de este viaje, el joven de Rancul detalló también que “me preparé varios meses, primero poniéndome al tanto de todo lo que necesitaba para andar en bici en la ruta, me hice unas alforjas que van enganchadas en la parrilla de la bici, una carpa, y yo me preparé también mentalmente, con la alimentación, sabía que tenía que dormir y salir a pedalear”.
La llegada de la noche era toda una incógnita ante esta experiencia nueva y el desafío de llegar a destino, ante ello Juan contó que “el primer día dormí a la orilla de la ruta, en un monte, asustadísimo por ser la primer experiencia, ya los demás días me instalaba en las estaciones de servicio, siempre con el barbijo, el protocolo, pero la gente fue muy buena, siempre las personas predispuestas, a disposición, muchos me ofrecían de llevarme en camioneta, pero muy bien la gente en todos lados”.
Sobre este extenso periodo de tiempo en el cual estuvo alejado de su familia, el estudiante de arquitectura contó que “desde febrero que no veo a mi familia y se extraña la vida de pueblo, ver el horizonte, escuchar los grillos a la noche, cosas chiquitas. Hace un poco más de 7 años que vivo en La Plata, uno se acostumbra a la ciudad pero se extrañan muchas cosas del pueblo”.
Juan piensa quedarse unos cuantos meses en Rancul y además anhela un futuro en su localidad: “pienso terminar la facultad y volverme, aportar algo al pueblo, estar en la Universidad Pública te hace consiente del esfuerzo familiar y del valor de la comunidad, quiero aportar lo que pueda al pueblo”, finalizó.
Fuente: FM LIDER - RANCUL
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