Tres generaciones de los Robledo corriendo juntos en la prueba de "regularidad"
REALICÓ | Con un clima amenazante pero que finalmente no afectó en nada se realizó la "Carrera de la Amistad", prueba de velocidad regulada organizada por la agrupación de vehículos antiguos y clásicos NorSur, con punto de partida y llegada en Realicó, recorrieron un trazado que incluyó las rutas nacionales 188 y 35 y las provinciales 9 y 2.
Los vehículos en su paso por Ingeniero Luiggi- Foto: Julio Formaggio
En la categoría de velocidad "Alta" se impuso el binomio toayense conformado por Alejandro Salas Vanesa Guido con Toyota Célica, seguidos por Marcelo Robledo y el muy joven navegante Mateo Robledo (hijo del piloto) a bordo de un Torino sedán 4 puertas, oriundos de Villa Huidobro. Cerraron el podio su hermano Luciano Robledo junto a su padre José Alberto "Gallego" Robledo de la misma localidad del sur cordobés con una cupé Torino.
Alejandro Salas junto a Vanesa Guido
En velocidad "media" mientras tanto, se impuso la dupla santarroseña: Rubén Villegas y Leonardo Santiesteban con un Peugeot 404, segundo lugar para Ángel Hirschfeld y "Paco" Miguez con el pequeñín Daewo Tico, también de la capital pampeana, y en tercer lugar Marcelo Farías y Mari Grosso, los realiquenses que están realizando sus primeras armas dentro de la actividad con un Fiat 1500.
Rubén Villegas y Leonardo Santiesteban junto a Alberto Oddone
El punto de concentración previo a la prueba fue la estación de servicios Shell situada al sudoeste de la rotonda de 188 y 35, allí luego del desayuno y el correspondiente "briefing" se produjo la largada cronometrada a las 10 de la mañana, donde cada 30 segundos los autos fueron buscando destino de ruta.
Ángel Hirschfeld y "Paco" Miguez (Santa Rosa)
En su recorrido pasaron por Maisonnave, Parera, Ingeniero Luiggi, Embajador Martini y de Regreso a Realicó, varios que eligieron no competir se sumaron en la modalidad "paseo" acompañando a los corredores que buscaban mantener la tan ansiada velocidad que los llevara a cumplir lo más prolijo posible su recorrido.
Marcelo Farías y Mari Grosso de Realicó
Luego de la carrera, todos los participantes se encaminaron hacia las instalaciones del Aeroclub Realicó donde compartieron el almuerzo, al tiempo que miraron por televisión la carrera de Fórmula 1 con toda la expectativa puesta en Franco Colapinto hasta el momento del accidente que lo dejó fuera de la competencia.
Viendo la Fórmula 1
Posteriormente se procedió a la entrega de premios a los vencedores de la prueba, oportunidad que fue aprovechada por el presidente de la agrupación, el luiggense Alberto Oddone para agradecer a los participantes, al tiempo que explicó que la idea fue "hacer una competencia sencilla, económica, teniendo en cuenta la actual situación, y sin límite de ocupantes por auto a los efectos de que quien nuca había corrido, pudiera hacerlo y así ir aprendiendo los detalles de la atractiva disciplina, la utilización de las herramientas como cronómetros y GPS en un clima ameno".
Premiación de "los Robledo"
Reunidos bajo el ala del avión del Aeroclub