Santiago Caputo intimidó a un fotógrafo en un acto público en actitud "cuasi mafiosa"
BUENOS AIRES | Según testigos, Caputo, considerado uno de los hombres más poderosos del entorno presidencial, reaccionó violentamente cuando el fotoperiodista lo captó con su cámara en la previa del debate televisado entre candidatos legislativos en la Ciudad de Buenos Aires. El asesor le cubrió el lente con la mano, lo acusó de estar “desubicado”, y luego tomó la credencial del reportero para fotografiarla, en una actitud claramente intimidatoria.
Caputo, quien controla sectores clave como la Agencia Federal de Inteligencia y la Agencia Federal de Recaudación (ARCA), ya había sido denunciado en marzo por el diputado radical Facundo Manes, quien aseguró que fue amenazado verbalmente por el asesor. “Me dijo que me iba a tirar el Estado encima”, relató entonces Manes, que ahora amplió su denuncia judicial incluyendo la intimidación sufrida por Becerra.
Las reacciones no se hicieron esperar. Amnistía Internacional denunció que "en un país cuyo primer mandatario repite que ‘la gente no odia lo suficiente a los periodistas’, este tipo de hechos son parte de una estrategia de hostigamiento sistemático". También el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) y la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata repudiaron lo ocurrido, alertando sobre los riesgos que este tipo de prácticas suponen para la libertad de prensa y la democracia.
Mientras tanto, el presidente Javier Milei no solo no condenó la acción de su asesor, sino que lo defendió en redes sociales compartiendo mensajes de apoyo. “¿Los periodistas pueden meterte la cámara en la cara pero uno no puede sacarles una foto a ellos?”, replicó uno de los posteos difundidos por el mandatario.
Caputo, de 39 años, ha sido señalado en múltiples ocasiones por ejercer poder sin cargo formal, como parte del llamado “triángulo de hierro” que dirige el rumbo político del oficialismo. Su exposición creciente, sin embargo, comienza a generar ruido incluso entre aliados, al punto de que voces cercanas al oficialismo han comenzado a advertir sobre los riesgos de estas conductas autoritarias.
En paralelo, otros periodistas críticos del gobierno también han sido blanco de violencia en las últimas semanas: Roberto Navarro fue atacado físicamente por un desconocido y Pablo Grillo continúa internado tras sufrir lesiones durante un operativo policial.
Los hechos consolidan un clima de creciente tensión entre el Gobierno y la prensa, mientras desde el Ejecutivo se insiste en atacar a medios y periodistas con discursos cada vez más agresivos. El propio Milei utiliza un vocabulario al menos "poco feliz" cuando no vulgar y chabacano al referirse a los periodistas o los medios de comunicación que no le parecen "serviciales" a sus ideas.-