Por: InfoTec 4.017/06/2026

Realicó: Una discusión por un auto mal estacionado terminó con una puerta rota

El vecino Héctor Cabrera volvió a reclamar por la situación de los pasajes del Barrio Picca, donde los vehículos estacionados de manera irregular impiden el ingreso a cocheras y garajes. Esta vez, el problema derivó en un episodio de tensión con un trabajador que, tras una discusión en la vía pública frente al domicilio de Cabrera, terminó rompiéndole la puerta del auto con un carro que llevaba enganchado a su vehículo, según aseguró el mismo damnificado.

BARRIO PICCA | Según relató el propio Cabrera, el episodio ocurrió cuando él y su esposa regresaban de Huinca Renancó y se encontraron con un auto que tenía un carro cargado de herramientas ocupando parte del ingreso a su estacionamiento. 

Mientras él tocaba bocina, su esposa bajó del auto y le pidió al propietario -que se encontraba en una casa cercana- que corriera el vehículo un poco para poder ingresar, pero el hombre no lo hizo durante un largo rato. Cabrera reconoció que, cuando finalmente bajó del auto, lo hizo "molesto" y que ese fue un error de su parte. En ese momento, según contó, el otro hombre le dijo que tenía que "aprender a manejar", originándose una discusión, donde Cabrera le respondió que los pasajes del barrio tienen seis metros de ancho y que esa dimensión no permite un radio de giro adecuado para maniobrar al ingresar al garaje.

En medio del intercambio verbal, Cabrera llamó al responsable de Tránsito Municipal, Daniel Fábrega, para reclamarle por la falta de señalización horizontal en el barrio, una exigencia que según indicó está prevista en la ordenanza vigente pero que "nunca se cumplió, solo se colocó un cartel" que, según sostuvo, "nadie respeta". Cabrera explicó que, al intentar estacionar su vehículo, tocó levemente al otro auto, pero sin producirle daño alguno aseveró, pero que el conductor reaccionó arrancando rápido con el acoplado a remolque; como la puerta de su auto de Cabrera había quedado entreabierta, el carro la enganchó y terminó rompiéndola.

Para Cabrera, lo ocurrido es consecuencia directa de la falta de respuesta de la Municipalidad ante un reclamo que, según remarcó, viene realizando desde 2018. Recordó que en 2020 otro vecino de una cuadra cercana presentó también una queja por la misma problemática, lo que llevó a una reunión entre concejales y vecinos en la que se establecieron compromisos vinculados a la señalización horizontal (pintado de cordones) y al relevamiento de garajes comprometidos en la zona. Según indicó, el relevamiento se realizó, pero la gestión municipal de ese momento no avanzó con las medidas acordadas, mientras que la actual administración "tampoco avanza con el tema", cuestionó.

Cabrera lamentó que, en sus palabras, "nunca se toman las cosas como corresponden" desde la Municipalidad, y advirtió que situaciones como esta podían terminar en una "desgracia", aunque remarcó que en este caso no hubo heridos. "Esto pasa cuando no se resuelven los problemas en el pueblo", sostuvo el vecino, que ahora deberá afrontar además el costo de la reparación de su vehículo.