


JOAQUINA: LA NENA QUE SUBE A UN MOLINO PARA ENVIAR LAS TAREAS
InfoTec 4.0






La pandemia además de un montón de cuestiones, trajo a la mesa de discusión un problema muy claro, la desigualdad a la hora de llegar a la educación, es aquí donde la conectividad a internet se convierte en un "cuello de botella" que genera las mayores desigualdades, dado que mientras los niños y jóvenes que viven en las ciudades pueden navegar cómodamente, en pequeñas localidades y la zona rural se vuelve una tarea titánica.
Esta vez se conoció la historia de una nena que se sube al molino cercano del campo donde vive para obtener señal de internet y poder mandar la tarea.


Es el caso de Joaquina, una nena de 11 años que vive en el paraje Don Cipriano a unos 30 kilómetros de Chascomús.
Joaquina va a la escuela rural 20 y es la protagonista de una historia increíble: como no hay señal en la zona, ella se sube a un molino que queda a tres cuadras de su hogar. Es el único punto en el que encuentra internet. La acompañan su mamá o su papá.
“Me subo tres o cuatro veces por día unos 15 minutos. Mando y recibo audios y hago la tarea”, contó Joaquina.
Gentileza: Prensa Social






Santilli afina contactos con los gobernadores: recibió a Frigerio en Casa Rosada

El Gobierno alcanzó un acuerdo con las universidades pero sigue la disputa

El dolor de la mamá de Ángeles Rawson a 13 años de su femicidio en manos del portero Jorge Mangeri


Hallaron sana y salva a la adolescente que era intensamente buscada en Córdoba








COIRCO aseguró que el agua del río Colorado es apta para consumo, riego y ganadería

Falleció el conductor del automóvil que protagonizó el grave accidente en la Ruta Provincial 26

Choque por alcance en la ruta 101 entre General Pico y Speluzzi: una joven hospitalizada


La conductora del Kwid desmintió a los camioneros: "Venían boludeando y no me vieron"

Trump aseguró que Estados Unidos mató en un ataque al líder del Tren de Aragua

Despiste en la 35: una compuerta se voló de un camión la hizo perder el control y terminó en la banquina opuesta












