"Prefectura, mucho que desear"

Provinciales 09 de enero de 2023 Por InfoTec 4.0
"Agotado, quemado por el sol, pero feliz acá con la familia en Monte Hermoso", dijo Raúl, "el Pato" Villegas, en Radio Noticias 99.5. Fue ayer, poco antes del mediodía, cuando la emisora se contactó con él para lograr su primer testimonio el día después de ser rescatado a 18 kilómetros de la costa de Monte Hermoso, luego de pasar casi un día a la deriva.
KAYAK MONTE

Villegas fue uno de los dos pampeanos que vivieron una pesadilla de 24 horas entre el viernes a las 16, cuando entraron a pescar en un kayak, y el sábado a las 15.50, cuando "el Vasquito", un pescador de Monte, los subió a su embarcación y los trajo de regresa a tierra firme.

"El kayak estaba roto y no lo sabíamos, igual la pesca es una pasión y no la voy a abandonar. Lo haré con más recaudos la próxima", dijo en la charla con Mario Vega y Facundo Blanco, en el programa La Pampa Va que emite los domingos por la mañana.

-¿Cómo fue que ingresaron al mar?

-Veníamos de varios días de querer entrar pero el mar estaba bravo, así que en ese momento (el viernes) se puso más tranquilo y decidimos entrar. Fui con un compañero de acá, con "Tony" Meza (NdR: propietario de una empresa de limpieza, oriundo de Quemú Quemú), y fue un ratito porque teníamos a la noche el cumpleaños de la esposa de él, así que la idea era despuntar el vicio un ratito y salir. Y cuando fuimos a pegar la vuelta el kayak estaba inundado. Se llenó de agua. Lo mantuvimos a flote, nosotros colgados a los costados, con chalecos, yo empecé a atar sogas, con mi compañero. Nos organizamos para aguantar. Entramos a las 4 de la tarde del viernes y nos rescataron a las 15.50 más o menos, casi un día entero en el agua.

-¿En algún momento creyeron que no iban a sobrevivir?

-A la noche se complicó bastante, tratábamos de mantenernos activos con las piernas para no congelarnos. El viento estaba fuerte y el agua estaba templada, así que prácticamente estábamos con la cabeza solamente fuera del agua.

-¿Temiste por tu vida?

-Estuve tranquilo porque estábamos en un lugar donde pensé que nos iban a rescatar apenas saliera el sol. Todo el momento estuvimos frente a Monte Hermoso, ahí nomás, hasta que cambió el viento y nos empezó a llevar. Y Prefectura, el avión, prácticamente casi nos enganchó con la cola y no nos levantaron. Pasaron a seis o siete metros nuestro y no nos vieron. O no nos quisieron ver. La verdad, sinceramente...

-¿Dudás?

-...dos veces pasaron, dudo si nos querían encontrar vivos o muertos. Nos buscaban en la costa, el piloto saludando a la gente que estaba en la costa...

-Un gracioso

-Sí, la verdad que dejaron mucho que desear.

-¿Era gente de Prefectura?

-Sí, de Prefectura. Mucho que desear. Nos buscaron de noche en motos de agua sin luces, imaginate que si nos encontraban nos podrían haber matado ellos mismos.

-Los podrían haber llevado por delante...

-Exactamente, no tienen noción de búsquedas. El chico que entró, 'El Vasquito', entró porque tengo un amigo acá en Monte Hermoso, Mauro, que les dijo: 'El Pato está en el agua, lo tenemos que ir a buscar'. Yo le dije a mi compañero, el Mauro, aunque no lo dejen entrar, se las va a rebuscar y nos va a venir a sacar. Así que estuvimos ahí, aguantamos hasta que llegó un momento en que el avión no pasó más. Le dije: 'Mirá Tony, no nos están buscando éstos'. Tienen las lanchas, tienen todo lo que tengan, pero nunca nos buscaron para el lado que tenían que buscarnos.

-¿Y por qué puede pasar que no los quieran buscar?

-Nos buscaron, pero para el lado de Pehuen Có. Los chicos que se metieron con el pesquero, dicen que esa noche y a la tarde del día anterior el agua estaba de determinada manera y por lo tanto nosotros debíamos estar en una dirección. Se lo dibujaron (a los de Prefectura) con un palito en la tierra. Cuando los chicos del pesquero se metieron a buscarnos fueron directo. Llegaron en menos de 20 minutos de reloj.

-¿Y a qué distancia estaban de la costa?

-Hicimos 18 kilómetros pataleando. Cuando vimos que no nos buscaban más, yo había visto un bote pesquero y le dije a mi compañero que enfiláramos para allá, en dirección al bote, pero ellos nos encontraron primero.

-En Monte Hermoso hay muchas embarcaciones, todo el tiempo, es raro que nadie los hubiese visto al menos durante el día.

 -Hay muchas cosas raras. Hay una chica que nos vio desde la costa. Nosotros escuchamos todo un show de música frente al centro de Monte. Y la chica dijo que nos había visto, bastante alejados, pero no fueron a buscarnos para ese lado.

 -¿A la noche no los buscaron?

-Nos buscaron un ratito, nosotros sentíamos las motos de agua. Yo veía mi camioneta como iba y venía en la playa. Vi todo el despliegue de mi familia. Todo vimos durante la noche. Lo que ocurre es que cuando enfocaba para la costa, me cambiaba la corriente y nos sacaba, entonces anclamos con mi compañero y nos quedamos ahí toda la noche.

 -Ahora mucha crema hidratante para la piel.

-Ahora terrible, estoy complicado con eso, no me aguanto la ropa, pero bien. Lo que quiero es agradecer a estos chicos que nos rescataron, nos hicieron todos los primeros auxilios, la verdad que se portaron terriblemente bien. No me podían cargar porque tenían que esperar que Prefectura nos viniera a buscar. Me lo explicó bien, pero yo le dije que nos saquen porque estaba acalambrado, ya no podía más. El me explicó que si nos sacaban antes que llegara Prefectura les hacían una multa. Así que le dije que me saque que yo me hacía cargo de todo. Y entonces nos sacó. Yo ayer (por el sábado) fui a la sede de Prefectura y les hice el descargo. La verdad es que dejan mucho que desear.

-¿Quién los buscó además de Prefectura, personal del municipio?

-No, Mauro, mi amigo, hizo una reunión con los pesqueros de acá. El Vasquito dijo: 'Yo voy a buscarlos'. A la tarde fue y les dijo a los de Prefectura, porque los pesqueros, que son los que saben, no tiene permitido hacer una búsqueda, pueden perder todo. Pero ellos son los que saben, imaginate que tardaron menos de 20 minutos en encontrarnos. Así que ellos organizaron, le avisaron al jefe que estaba a cargo, les dijeron que iban a entrar, que si les daban el permiso mejor, pero que iban a entrar igual.

-¿Y les dieron el permiso?

-Se lo dieron. Pero ellos no te pueden cargar. Si encuentran diez personas muertas, las pueden subir al barco y traerlas, pero si están vivas tienen que llamar a Prefectura, va Prefectura y te trae. ¿Para qué es? Para ganarse el aplauso. De hecho cuando llegaron me quisieron pasar a la embarcación de Prefectura. Y les dije que no, si no me buscaron. Me buscaban con buzos, me buscaban muerto. La verdad que dejaron mucho que desear. Y les aclaré que si le hacían la multa al Vasquito, yo iba a salir en todos los medios del país contando todo lo que Prefectura hizo mal.

-Seguramente te vienen a la mente repetidas veces los momentos vividos en el agua. ¿Cómo lo ves ahora?

-Son cosas que no lo podés creer. La verdad que fue una desgracia con suerte, más que nada para mi familia. Ahora hay que replantearse un montón de cosas.

-Por suerte podés contarlo.

-Le quiero agradecer a los muchachos que nos rescataron, esta noche vamos a comer un asado en agradecimiento. Estoy acomodándome para poder estar aunque sea un rato en el asado con ellos.

"No lo debimos haber hecho".

Villegas y Meza ingresaron al mar en un kayak. "¿Un kayak es una embarcación adecuada para salir a pescar?", le consultaron desde Radio Noticias al santarroseño. "Pescamos de costa, es bastante seguro, qué sé yo...", fueron sus primeras palabras. "Nunca me pasó esto -añadió-. No es la primera vez que lo hacía y he entrado mucho más lejos".

Sin embargo, inmediatamente después afirmó: "Fue una entrada que, ahora que lo pienso, no debería haber hecho. Yo tengo todos los elementos de seguridad, pero esta vez no me llevé ni una linterna. Era entrar una horita para despuntar el vicio y volvíamos para hacer el lechón. No hay que hacerlo".

Villegas es de esta ciudad pero vive en Toay. Trabaja en la Televisión Pública Pampeana y está en pareja con 'Loli' Hernández, quien actualmente se desempeña en el Poder Judicial. "Tengo dos hijos, una nena y un varón. Y ellos fueron el motor, porque la angustia de uno pasa por ellos. Yo veía todo el desgaste que hacían y me quería morir. Yo sabía que estaba vivo, pero imaginate ellos, toda la angustia que pasaron, todo lo que se les pasaría por la cabeza. Pero tratamos con mi compañero de no pensar en eso porque te descuidás y te lleva el mar", sostuvo Villegas.

El lechón que iban a asar ese viernes a la tarde-noche era para celebrar el cumpleaños de la esposa de Tony. Lo comieron el sábado por la noche, horas después del rescate. "La verdad que teníamos más ganas de dormir que de comer, pero lo comimos", dijo Villegas. (La Arena)

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