


El "Negro" del rock: la historia de Jorge Zabaljauregui, 37 años poniéndole voz al heavy metal en la radio
InfoTec 4.0






REALICÓ | Hay pocas certezas tan instaladas en la región como esta: si se habla de rock, se habla de Jorge Omar Zabaljauregui. El propio conductor, con la humildad que lo caracteriza, prefiere correrse del lugar de referente, pero quienes lo conocen no dudan en calificarlo así. Desde hace 37 años lleva su pasión por la música a la radio, un oficio que combina con otra fascinación de toda la vida: la aeronáutica.
Su historia con el rock arrancó en la infancia, en Quetrequén, aunque tomó forma definitiva cuando se mudó de chico a Buenos Aires, en plena década del 1980. Tenía apenas 13 años cuando descubrió la música de los 80 y, poco después, el sonido que terminaría marcando su vida: Deep Purple, KISS y sus discos "Dinastía" y "Desenmascarado" fueron la puerta de entrada a un género que en esa época recién empezaba a instalarse. "Antes de eso venía escuchando otra música más de chico, con los discos de Palito Ortega, Carlitos Balá", recordó, en referencia a los primeros pasos que dio antes del rock duro.



Cada vez que aterriza un avión en el Aeródromo de Realicó busca la preciada foto
De ese momento fundacional surgieron sus tres grandes pilares. "Principalmente Deep Purple, columna vertebral, Deep Purple, Black Sabbath y Led Zeppelin. De ahí salieron un montón de ramas", definió sin dudar cuando se le pidió elegir. También destacó bandas nacionales como Rata Blanca, Hermética, V8 y Riff, con una mención especial para Norberto "Pappo" Napolitano.
El paso del tiempo lo llevó a atravesar todos los formatos de almacenamiento musical: los vinilos, los cassettes, los CD y, finalmente, la era digital. Sin embargo, el vinilo ocupa un lugar aparte en su relato. "A mi me gusta el vinilo, el vinilo es el vinilo, indudablemente", sostuvo, y describió el ritual que representa escucharlo: sacarlo, limpiarlo, ponerlo con cuidado. Contó además que fue juntando una colección enorme, organizada por orden alfabético, aunque aclaró que buena parte del material que fu atesorando, también se lo fue regalando con el tiempo a distintas personas.

Compartiendo la pasión de volar toda vez que se puede
Su costado de melómano recorrido también lo llevó, en varias oportunidades, a viajar largas distancias para ver en vivo a las bandas que admira. Contó que fue hasta La Plata para la despedida de Black Sabbath en el estadio Único, un show que calificó como el mejor que vio en su vida, y que también viajó especialmente para ver a Accept, una banda alemana de metal. En Santa Rosa, sostuvo, fue varias veces a ver recitales, además de haber estado hace poco en un recital de Kamikaze, banda que celebró los 35 años de un disco emblemático.
La despedida de Black Sabbath
En la radio, Zabaljauregui recuerda que empezó en 1989 en FM Prisma, 101.1, actualmente 100.9, cuando la señal recién arrancaba en la región con esa emisora pionera de la nueva tecnología, cuando solo se escuchaba AM, y todavía no existían receptores adecuados para captarla con claridad. De aquellos años nació su primer programa, "Bien a Punto", en homenaje a un tema de Iron Maiden. Hoy, después de casi cuatro décadas, continúa al aire en FM Impacto 91.1, todos los sábados a partir de las 18 horas, en un formato que él mismo define como artesanal: "Es distinta la radio de pueblo a una radio más grande, donde tenés una persona para cada actividad. Acá sos conductor y operador a la vez", explicó sobre el desafío que implica sostener un programa en soledad.

Pese a la identificación total con el rock y el heavy metal, remarcó en varias oportunidades su respeto por todos los géneros musicales. "Para mí, levantar siempre la bandera de la música que te guste, defendiéndola", resumió como una suerte de filosofía personal, y agregó que en sus años como musicalizador en bares y boliches también supo poner cuarteto, cumbia o hasta Sandro, según lo que pidiera el público.
Sobre la vigencia de la radio frente al avance de las plataformas de streaming, se mostró esperanzado pese a reconocer los cambios del oficio. "No creo que muera, es algo mágico para mí", afirmó, aunque admitió que hoy buena parte de la programación de las radios pequeñas se sostiene con retransmisiones de emisoras más grandes.

Colaborador incansable en los asados del Aeroclub Realicó y toda actividad que se organice
Zabaljauregui vive actualmente en Quetrequén, aunque también pasó por Buenos Aires y por Realicó, ciudad desde donde continúa haciendo radio hoy. Además del rock, cultiva otra pasión de toda la vida: la aviación civil, un interés que lo acompaña desde la infancia y que comparte con quienes, como él, disfrutan mirar el cielo. Para el conductor, la constancia de casi cuatro décadas al frente de un programa se explica de manera simple: "Me gusta. Es como un cable a tierra."













Confirmaron la identidad del conductor que murió al volcar en la Ruta 26, cerca de la ex estación Nazca



Palazzo hizo historia y ganó en el regreso del automovilismo a Balcarce

Se estrelló un avión Piper Comanche con 5 almas a bordo, fue en las afueras de Córdoba

Embajador Martini se vistió de running: la sexta fecha de La Pampa Corre movilizó a todo el pueblo











