Un experimento escolar explotó como una granada dejando una niña al borde de la muerte
PERGAMINO | Según el último parte médico, la menor sufrió graves quemaduras en el rostro y una esquirla metálica le perforó el cráneo, alojándose en el cerebro. Su estado es crítico y permanece internada en terapia intensiva, conectada a un respirador artificial, acompañada por sus padres y bajo monitoreo constante del equipo médico del hospital pediátrico porteño.
Otra de las víctimas más afectadas es una docente de 45 años, quien perdió el ojo izquierdo tras ser alcanzada por un objeto cortante. La mujer fue trasladada al Hospital San Felipe de San Nicolás y presenta quemaduras en una mano y heridas cortantes en distintas partes del cuerpo.
El accidente ocurrió mientras se desarrollaba una demostración con azufre y otros productos químicos, cuando una reacción descontrolada provocó una detonación con gran poder expansivo. Testigos describieron escenas de caos y desesperación: “Fue un estruendo tremendo, los chicos gritaban, había sangre por todos lados y nadie entendía qué pasaba”, relató una madre que se encontraba en el lugar.
Videos grabados por asistentes muestran el instante exacto de la explosión y el pánico posterior, con padres corriendo a auxiliar a los menores y personal docente tratando de asistir a los heridos.
La Justicia ya inició una investigación para determinar las causas del incidente y las posibles responsabilidades por el manejo inadecuado de materiales peligrosos en el ámbito escolar. Mientras tanto, la comunidad de Pergamino permanece conmocionada y en vigilia por la recuperación de la pequeña internada en Buenos Aires.