Los pilotos de los aviones hidrantes cordobeses, héroes del operativo en la Quebrada del Condorito
CÓRDOBA | El trabajo de los aviones hidrantes cordobeses fue clave para evitar que las llamas alcanzaran zonas turísticas y viviendas. En un contexto de fuertes ráfagas que superaron los 80 km/h, las aeronaves lograron realizar maniobras de alta precisión cargando agua desde espejos naturales y lanzando sobre los frentes activos con gran eficacia, pese a las turbulencias y el humo.
Más de 150 bomberos y brigadistas del Plan Provincial de Manejo del Fuego, junto con personal de Parques Nacionales, Gendarmería y la Policía de Córdoba, combaten el siniestro desde el viernes. El fuego comenzó cuando un vehículo se prendió fuego y las llamas se extendieron rápidamente a los pastizales secos, impulsadas por el viento.
El gobierno cordobés dispuso el corte total de la Ruta de las Altas Cumbres, el cierre preventivo del parque y emitió un alerta por riesgo extremo de incendios en toda la provincia. “El trabajo aéreo fue determinante para sostener las líneas de defensa”, remarcaron desde la Secretaría de Gestión de Riesgo Climático.
Afortunadamente, no se registraron víctimas fatales ni heridos de gravedad, aunque los daños materiales son cuantiosos y el frente sigue activo.