Ardohain propone regular la eutanasia y la asistencia médica para morir
LA PAMPA | La iniciativa, titulada “Ley de Regulación de la Eutanasia y la Asistencia Médica para Morir”, propone que el Estado argentino reconozca el derecho individual a decidir sobre el final de la propia vida, en casos de enfermedades graves, incurables o en fase terminal, o ante sufrimientos físicos o psíquicos considerados insoportables por el propio paciente.
El texto establece que la eutanasia consiste en un procedimiento médico realizado por un profesional de la salud que, a pedido del paciente, administra los medios necesarios para producir su muerte de manera inmediata y sin dolor. En tanto, la muerte asistida contempla que el propio paciente realice el acto final, con supervisión, prescripción y acompañamiento médico.
“Esta ley busca ofrecer un marco legal claro, seguro y humanitario, que proteja tanto la libertad y dignidad de las personas como la responsabilidad de los profesionales de la salud”, explican los fundamentos de la iniciativa.
Un debate ético y sanitario
Ardohain, acompañado por los diputados Martín Yeza, José Núñez, Sergio Capozzi y María Sotolano, destacó que el proyecto no pretende imponer una práctica, sino garantizar la libertad de decisión, estableciendo condiciones éticas, médicas y legales para quienes deseen acceder a este derecho.
La propuesta contempla garantías específicas para pacientes y profesionales, como la objeción de conciencia médica, el acceso igualitario en todo el país y la obligatoriedad de un procedimiento documentado, con supervisión interdisciplinaria y control estatal.
El proyecto también introduce modificaciones en el Código Penal y en la Ley de Derechos del Paciente, para permitir que la eutanasia no sea penalizada cuando se realice dentro del marco regulado, y para reconocer el derecho a incluirla dentro de las directivas anticipadas de salud.
En línea con experiencias internacionales
En los fundamentos, Ardohain cita ejemplos de países que ya avanzaron con marcos legales similares, como España, Canadá, Bélgica, Países Bajos, Nueva Zelanda y Uruguay, este último convertido recientemente en el primer país latinoamericano en despenalizar la eutanasia.
“El respeto por la autonomía personal y la dignidad humana hasta el final de la vida debe ser parte del compromiso del Estado con los derechos humanos”, sostiene el legislador pampeano.
Finalmente, Ardohain remarcó la necesidad de abrir un debate plural, ético y responsable sobre la eutanasia en la Argentina: “No promover esta discusión significa permanecer un paso atrás en la defensa de los derechos humanos y de la libertad individual. Regular la eutanasia es un acto de justicia, empatía y libertad”.