Mario Aguerrido: “Después de la muerte de Lucio hubo más de 300 ingresos injustificados a su historia clínica”

Provinciales 21 de enero de 2023 Por InfoTec 4.0
El abogado patrocinante de Cristian Dupuy, padre del niño de 5 años asesinado a golpes por su madre y la pareja de ésta, denuncia que “el sistema de salud que no se ocupó de él” luego “permitió estas intromisiones”
Mario Aguerrido

Mario Aguerrido, veterano en la profesión, es parco en sus declaraciones, no por ello menos contundentes. No elude a los medios, pero su estilo es muy distante del de abogados mediáticos de otros juicios que han acaparado la atención de la prensa. Contenido, no adjetiva más allá de lo estrictamente necesario, como si supiera que todo calificativo es redundante en este caso, porque los hechos, como nunca, hablan por sí mismos de ese año y medio de suplicio de que fue objeto Lucio Dupuy (5 años), un pequeño absolutamente indefenso, hasta la paliza final y fatal, el 26 de noviembre de 2021.

Mario Aguerrido representa al padre de Lucio Dupuy, que es el querellante en esta causa. En los delitos de acción pública, el Estado inicia la investigación y luego familiares de la víctima pueden presentarse como querellantes. Es lo que hizo el papá de Lucio, Cristian Dupuy, a través de este abogado pampeano que, con más de 40 años de ejercicio, nunca vio un caso como éste.

La sentencia por el martirio y crimen de Lucio se conocerá el 2 de febrero próximo. Aguerrido cree que es posible que se superponga con la del caso de Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a patadas a la salida de un boliche en Villa Gesell. “La Pampa está más lejos que Dolores”, dice, pero no siente que los medios no hayan dado cobertura al caso Lucio. “Cuando se iniciaron las audiencias, estaban todos acá”, recuerda.

Una diferencia entre ambos procesos, que explica tal vez en parte la diferencia de tiempo de cobertura, es el hecho de que el juicio contra Magdalena Espósito Valenti (24 años), la mamá de Lucio, y su novia, Abigail Páez (27), se desarrolló a puertas cerradas, como lo dispone el código procesal de la provincia de La Pampa para todos los casos de abuso sexual. El niño no sólo fue víctima de golpes, también fue vejado. Padeció más de un año de maltrato hasta su muerte, en noviembre de 2021. Desde noviembre de 2020 se registran ingresos de Lucio a salas de primeros auxilios, por golpes y lesiones.

“Estamos esperando una perpetua porque tienen cuatro agravantes, tres de los cuales están acreditados: que son la alevosía, el ensañamiento y el vínculo en el caso de la madre”, explica el abogado en diálogo telefónico con Infobae. El cuarto agravante, que no fue planteado por los fiscales, sino agregado precisamente por la querella, es el odio de género, que para el abogado está más que probado también, aunque no está seguro de que así lo valoren los jueces.

— ¿De dónde surgen las pruebas de los tormentos y castigos que le infligían a Lucio?

— Esas cosas surgieron del chat telefónico de ellas, de la madre y la novia. allí están las referencias al castigo físico, las penitencias, levantarlo temprano, etcétera.

— Y en cuanto al día de la muerte de Lucio, ¿qué sucedió exactamente?

— Abigail reconoce que le hizo algo, que lo castigó. El ataque fue de ella. La madre dice que cuando se fue de la casa, lo dejó vivo. Los movimientos de ese día quedaron registrados por una cámara ubicada frente a la vivienda. A las 17:32 se lo ve a Lucio vivo por última vez. A las 21:30 sale de la casa en brazos de Páez rumbo al hospital. Abigail Páez sale a las 19:40. En ese lapso se produjo la última golpiza o ataque. Ella llega y Lucio había hecho “algo”, por lo cual lo castiga. Luego sale y vuelve a las 20:40. Es allí cuando ve que Lucio no se ha recuperado de la paliza que le dio. No precisa cómo lo castigó; es ambigua, aduce tener lagunas. Tiene precisión sobre todo lo demás, pero no en el detalle de ese momento. Solo dice que no lo quería matar.

— ¿Las evidencias del abuso también surgen de los chats?

— No, eso surge de la autopsia, que revela golpes, órganos rotos y determina la existencia de abuso sexual cometido recientemente y en algún momento en los seis meses previos a la muerte. O sea, en el período en el que estaba al cuidado de la madre. Se produce con un elemento fálico, concretamente lo que se llama un consolador, en el cual se encontró ADN de las tres personas que vivían en la casa, las dos mujeres y el niño. Lucio tenía un desgarro anal producto de una penetración con un elemento fálico.

— ¿Qué condena espera?

— Creo que las van a condenar a cadena perpetua. Varias agravantes están confirmadas. La alevosía, el ensañamiento y el vínculo en el caso de la madre. Puede quedar una pequeña duda sobre la presencia de la madre en el lugar en el momento de la golpiza mortal. Pero está la omisión: ella tenía conciencia plena de que Lucio era maltratado.

[N. de la R: Magdalena Espósito Valenti está imputada por homicidio triplemente calificado por el vínculo -es la progenitora del pequeño-, por el ensañamiento y la alevosía; a esto se suma el abuso sexual gravemente ultrajante por su duración y formas concretas de realización, y triplemente agravado por ser la guardadora del niño, porque fue cometido por dos personas que además convivían con la víctima menor de edad al momento de los hechos. Abigail Páez enfrenta los mismos cargos, pero sin el agravante del vínculo]

— Usted adiciona a estas calificaciones que agravan la acusación el “odio de género”. ¿En qué se evidenció?

— Para nosotros el odio de género está demostrado por las pericias psicológicas y los chats que evidenciaron una particular animadversión al género y al estereotipo masculinos. Lo demuestra la saña con la que fue atacado Lucio, que incluso tenía un desgarro en el glande provocado por mordiscos, quemaduras de cigarrillo, etcétera.

— ¿Ese odio de género explicaría el móvil de las agresiones a Lucio?

— El perfil psicológico de estas mujeres demuestra la posibilidad de que el motivo del crimen haya sido el obstáculo que representaba Lucio a la relación entre ellas. Hay continuos reclamos de Abigail Páez por la interferencia del niño en el vínculo con su madre.

— ¿Qué le recriminaba Espósito Valenti al padre de Lucio?

— Que no la acompañó en el embarazo, que no le pasaba alimentos… Nunca lo acusó de maltrato. Pero había odio. A toda la línea paterna, odio de género: al abuelo, al padre, y a Lucio.

— ¿Qué determinaron las pericias psicológicas?

— El perfil es de perversas, psicópatas. La madre Lucio y su pareja eran una díada que no admitía una tríada.

— ¿Qué pudo entonces llevarla a ella a pedir la tenencia del niño, al que antes había dejado en manos de la familia paterna?

— No lo sé.

— ¿La familia paterna lo veía? ¿No advirtieron nada de lo que estaba sucediendo?

— El niño estaba con la madre desde julio de 2020 [N. de la R: que vivía en Santa Rosa, mientras que la familia paterna vivía en General Pico]. En algunas ocasiones lo vio la familia paterna. En noviembre de 2020, una jueza de familia otorga el cuidado personal de Lucio a la madre. Y desde ese momento, desde el 4 de noviembre, Lucio empieza a ingresar a centros de salud. En marzo de 2021, el padre intentó verlo y no pudo. Luego se supo que fue porque estaba golpeado. Se comunicaba por teléfono y en contadas ocasiones lo pudo ver en Santa Rosa. Pero eran visitas cortas y, por ejemplo, el niño nunca durmió con él. La familia paterna no advirtió nada. De los mismos chats se desprende que instruían a Lucio sobre lo que tenía que decir: “Él ya sabe que tiene que decir que se cayó de un árbol” o “que se golpeó en la cancha de fútbol”, y así.

— ¿En qué quedó la investigación administrativa que el gobierno dijo que haría en referencia a los ámbitos públicos, escuela y centros de salud, y policía, que tuviero contacto con Lucio y no comunicaron ninguna anomalía?

— En la provincia existe una Fiscalía de Investigaciones Administrativas que observa la conducta y eventual responsabilidad de funcionarios. Todavía no adoptó ninguna medida. Pero sí hay una cosa que surgió de su investigación. Lucio murió el 26 de noviembre de 2021 y entre el 26 y el 30 de noviembre hubo en el ámbito de la administración más de 300 ingresos a la historia clínica de Lucio. Por ello vamos a iniciar una acción por daños y perjuicios contra el Estado provincial.

— ¿Se conoce el motivo de esos ingresos?

— Ese es el tema justamente, que eran injustificados. En La Pampa existe un Modelo Integral de Salud por el cual todas las historias clínicas están digitalizadas y se puede acceder a ellas desde cualquier lugar. La Fiscalía de Investigaciones Administrativas detectó más de 300 ingresos injustificados desde lugares alejados de Santa Rosa. Creo que esencialmente por curiosidad, por morbo. El sistema de salud no se ocupó de él, no sirvió para detectar y alertar sobre lo que estaba sucediendo con Lucio, pero luego ese mismo sistema permitió estas intromisiones. Por eso vamos a accionar.

— ¿Qué pasó con la Ley Lucio?

— Tiene media sanción, pero no fue incluida en el temario de las sesiones extraordinarias. La Ley apunta a la detección temprana de situaciones de violencia a través de la capacitación de todos los agentes del Estado involucrados.

AUDIENCIAS Y RESPONSABILIDAD INSTITUCIONAL

Para Aguerrido, las audiencias fueron tan reveladoras como difíciles de soportar. El padre de Lucio Dupuy sólo asistió cuando tuvieron que declarar él y su padre.

En cuanto a las acusadas, “ellas eligen cuando quieren estar”, había explicado el abogado en una entrevista con la FM 99.9 de Mar del Plata. “Cuando estuvo el médico que hizo la autopsia y fue muy cruenta porque mostraron fotos del cuerpo del chiquito, prefirieron no estar, y entonces van a una sala contigua donde tienen acceso por sonido a lo que pasa en las salas de audiencias”. Otro momento en el que Espósito Valenti y Páez optaron por dejar la sala fue cuando se transcribieron los chats y se escucharon audios entre ellas o cuando declararon los miembros de la familia Dupuy. “Todo lo que sea enfrentarse con la prueba que las pone en tiempo, día y forma del momento del hecho y las consecuencias de lo que se está investigando, deciden no presenciarlo”, concluía el abogado querellante.

“Se debe hacer justicia sobre el hecho y sobre todo lo que permitió que eso sucediera”, decía Aguerrido antes de que se iniciara el juicio. “La familia quiere justicia, pero también hay un pedido expreso de las familiares de que se indague sobre la existencia de responsabilidades de determinados funcionarios, de responsables institucionales”, ampliaba en declaraciones a La Mañana.

Aguerrido también cree que hubo mala praxis por parte de la abogada que patrocinó a los Dupuy en el momento en que la madre reclamó la tenencia. Según él, cualquier abogado sabe que en temas de familia las situaciones de hecho son difíciles de modificar y acá se modificó de un plumazo la situación de Lucio. “Los tíos tenían la tutela y se los aconsejó mal, de que la cedieran”, pese a tratarse de una madre que ya había abandonado a su hijo. “El juzgado de familia le dio la tenencia a pesar de que, en un caso así, lo menos que cabía era indagar en la situación; no se arbitraron las medidas para ver si la madre estaba en condiciones de reasumir la tenencia”.

“No se tuvo en cuenta el interés superior del niño y el respeto por su centro de vida”, señaló, en referencia a que Lucio vivía en General Pico con su familia paterna y fue llevado a Santa Rosa con la madre.

Otro elemento que apunta a una responsabilidad institucional, fue develado por Aguerrido ya en diciembre de 2021: la madre de Lucio, Magdalena Espósito Valenti “estaba en tratamiento con un psicólogo del área pública, a quien entre otros aspectos le dijo que estaba con dificultades para asumir su rol materno”.

“De nada sirven las historias clínicas digitalizadas si en el sistema de Salud Integral no hay comunicación entre todas las áreas para determinar situaciones de maltrato y de violencia familiar”, decía Aguerrido en ese entonces. Y concluía: “Hubo grandes omisiones del sistema, del Estado, desde la entrega de la tutela del menor hasta el final del pequeño que se podría haber evitado”.

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