Un Renault 4 sorprendió en la Ruta 40 y superó a una Ferrari en plena cordillera neuquina

Una escena tan inesperada como simpática quedó registrada en la cordillera neuquina y rápidamente se volvió viral en las redes sociales: un Renault 4 —sí, el histórico 4L— protagonizó un sobrepaso perfecto a una Ferrari en plena Ruta Nacional 40, dejando boquiabiertos a quienes circulaban por la mítica traza patagónica. En un lomo de burro el "4 latas" sacó pecho con su suspensión y aventajó al "cavallino rampante" corto de despeje. MIRÁ EL VIDEO Y SEGUINOS EN NUESTRO CANAL DE YOUTUBE.-

Nacionales23/11/2025InfoTec 4.0InfoTec 4.0
4L FERRARI

NEUQUÉN | El video, filmado desde otro vehículo, muestra a la Ferrari avanzando sin apuros por una recta del tramo cordillerano. El paisaje montañoso era protagonista hasta que, de pronto, aparece la silueta inconfundible del viejo Renault 4, ese modelo que marcó generaciones por su simpleza, nobleza mecánica y capacidad para sortear cualquier camino. Est ose dio en el marco de una gura que vienen realizando unas cuantas Ferraris por el sur argentino.

En apenas unos segundos, el conductor del 4L midió la distancia y aprovechando un lomo de burro que para el deportivo italiano "pegado al piso"se convertía en una verdadero obstáculo, aceleró con decisión y concretó un sobrepaso limpio, firme y sorprendentemente eficaz. Una maniobra que —según bromearon cientos de usuarios— “haría sonreír a Franco Colapinto”. Más de uno escribió que no hacía falta una Alpine de competición, sino “coraje, buen pulso y un motorcito con más vida de la que se imaginan”.

Un ícono que volvió a brillar
El episodio desató una ola de comentarios entre fierreros, nostálgicos y amantes de los clásicos. “Esto le infla el pecho a Renault Francia”, “la verdadera hazaña del 4L”, “no importa la nave, importa el piloto” y el ya típico “Argentina, no lo entenderías” fueron algunas de las frases más repetidas.

No es casual: el Renault 4 es uno de los autos más emblemáticos de la historia automotriz regional. Liviano, económico, incansable y capaz de atravesar ripio, barro, nieve o rutas complicadas, siempre mantuvo una reputación de invencible. Lo que nadie esperaba era verlo, aunque sea por un instante, superar a uno de los íconos mundiales del performance extremo.

Un protagonista anónimo y un momento inolvidable
Hasta el momento se desconoce la identidad del conductor, pero su maniobra ya lo puso en el Olimpo digital de las anécdotas ruteras. En pocas horas, pasó de ser un automovilista anónimo a convertirse en el protagonista de un gesto que muchos definieron como “el sueño del pibe”: superar una Ferrari manejando un auto histórico que sigue encendiendo pasiones.

Quizás la enseñanza que deja esta historia sea simple y hermosa: en las rutas neuquinas, las leyendas no siempre llegan con carrocerías aerodinámicas ni motores de cientos de caballos. A veces vienen con un volante gastado, muchos kilómetros encima y un piloto que sabe exactamente cuándo es el momento de sorprender.

Te puede interesar
Lo más visto