El ferrocarril ya no divide: avanza la recuperación del predio entre el centro y Barrio Norte
REALICÓ | A partir de los preparativos para el acto por el Día de la Independencia, que originalmente iba a realizarse en el anfiteatro del predio del ferrocarril de Realicó, se desató una intervención que vecinos venían esperando desde hace tiempo: la limpieza, ordenamiento y recuperación de ese espacio clave para la ciudad.
La jornada prevista para este 9 de julio fue modificada debido a la probabilidad de lluvias, por lo que el acto oficial se trasladará al Centro Cultural y de Convenciones. Sin embargo, el movimiento ya estaba en marcha y sirvió como detonante para que finalmente se concretaran trabajos largamente proyectados.
Desde Infotec 4.0 llegamos hasta el predio, ubicado entre el centro de la ciudad y el Barrio Norte, para constatar los avances. Lo que antes era una barrera física y visual entre ambos sectores, empieza a transformarse en un espacio que promete integración y utilidad comunitaria.
Las tareas ejecutadas incluyen limpieza profunda del terreno, nivelación, desmalezado con maquinaria pesada, retiro de escombros y estructuras metálicas en desuso, así como restos ferroviarios que dificultaban el mantenimiento del lugar. Algunos de estos elementos, como antiguos sistemas de cambio de vías, aún permanecen como testigos de una época pasada.
“Era un espacio olvidado, con malezas, escombros, basura y estructuras oxidadas. Hoy empieza a ser otra cosa”, comentaron vecinos del lugar, quienes manifestaron su expectativa de que este sector pueda ser en el futuro parquizado y aprovechado como pulmón urbano.
El trabajo también incluyó el despeje de peligros ocultos: se identificaron tramos de rieles sueltos bajo la vegetación que incluso habían provocado roturas en herramientas municipales durante intentos previos de limpieza.
El predio, atravesado diariamente por el tren carguero que transporta cereales, aún conserva estructuras del pasado ferroviario local, muchas de las cuales están siendo reutilizadas por Ferro Expreso, que mantiene allí galpones y talleres.
Este sector, ubicado en el noroeste de la localidad, ahora muestra un paisaje diferente. El anfiteatro fue reacondicionado, el pasto cortado, y los restos del abandono comienzan a desaparecer. Hacia el fondo, se integra visualmente con el parque de la flora autóctona, donde se preservan ejemplares originales de caldén.
Los vecinos celebran la posibilidad de que este lugar se transforme finalmente en un espacio útil y amigable, que ya no divida sino que una. El paso improvisado que muchos utilizan para cruzar de un lado al otro podría transformarse en un paso a nivel formal y seguro. Así, donde antes hubo abandono y peligro, empieza a perfilarse un nuevo sector con potencial social, urbano y ambiental.