Emoción, agradecimiento y nuevos comienzos: la palabra de dos adjudicatarias que recibieron su vivienda en Alta Italia
ALTA ITALIA | Luciana Bustamante: "Es un cambio rotundo para mí, mis hijos y toda mi familia"
Apenas recibió las llaves, Luciana no dudó: abrió la puerta de su casa y comenzó a recorrerla acompañada de sus hijos. “Una emoción bárbara, terrible. Es un cambio para mí, para mis dos nenes y mi pareja. Estuvimos esperando mucho tiempo esto”, relató conmovida.
Luciana recordó que durante los últimos meses, al ver la vivienda ya finalizada, la ansiedad crecía. “Faltaba la parte eléctrica y la desesperación era tremenda. Con los nenes pasábamos por acá a verla, era una parada obligada”, comentó entre sonrisas.
La familia vivía hasta ahora en una casa alquilada, lo que implicaba una carga económica y emocional: “Es un cambio rotundo de vida. Se terminó el tema de ir de alquiler en alquiler. Este es nuestro lugar en el mundo”. Luciana se había inscripto en el listado habitacional local hace cuatro años, cuando se mudó a Alta Italia.
“Ya queremos mudarnos hoy mismo. Vamos a venir con todo y acomodarnos. Es una expectativa tremenda”, expresó, destacando también el equipamiento de la vivienda: “Tiene cocina, termotanque, calefactor… está todo, lo que representa un alivio económico enorme”.
Mientras familiares recorrían con entusiasmo la nueva casa, Luciana agradeció emocionada la posibilidad de empezar esta nueva etapa: “Estoy feliz. Es un sueño cumplido”.
Moni Orellano: “Ya hoy tenemos nuestra casita… estoy recontenta”
Otra de las protagonistas del día fue Moni Orellano, quien no pudo ocultar su emoción al recibir las llaves de su hogar. “Estoy recontenta. Ya hace unos cuantos años que estaba anotada, y gracias a Dios, al municipio y a la provincia, hoy tenemos nuestra casita”, expresó.
Moni y su hijo de 20 años vivían hasta ahora en una casa de servicio perteneciente al municipio, junto a su padre. La adjudicación de esta vivienda representa para ella una conquista de independencia y tranquilidad: “Salir de la casa de mi papá es una diferencia cualitativa importantísima. Este es nuestro lugar en el mundo”.
A diferencia de otras familias que ya planeaban mudarse de inmediato, Moni prefiere tomarse un tiempo: “Vamos a esperar una semanita. Quiero organizar bien todo, con calma. Como no estoy alquilando, no tengo esa presión”.
Sobre la espera, relató que mantuvo la calma mientras las viviendas estaban en proceso de finalización: “Yo estaba tranquila, sabía que en algún momento se iba a dar. Y ya está, ya pasó el tiempo. Hoy tengo mi llave y estoy pisando el suelo de mi casa. Es espectacular”.
Con una sonrisa que no podía ocultar, Moni agradeció la oportunidad y reconoció también la responsabilidad que implica este nuevo paso: “Ahora empieza otra etapa, como decía el gobernador: cumplir con la cuota para que otras familias también puedan acceder a su casa”.