Los temas que Milei no tocó: INTA, Senasa, inseguridad rural y barrera sanitaria
PALERMO | “Tenemos mucho para ofrecer, si tuviéramos las condiciones adecuadas podríamos producir más del doble”, remarcó Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), antes de detallar una serie de reclamos persistentes: menor carga tributaria, acceso al crédito, condiciones de inversión extranjera, mejoras en salud y educación en zonas rurales, y obras de infraestructura.
Uno de los focos centrales del discurso de Pino fue la creciente inseguridad rural, segun destacó el sitio specializado Infocampo, al que el dirigente definió como un fenómeno en expansión: “El campo argentino ya no es el lugar pacífico que supo ser. Se multiplican los casos de abigeato, cacería ilegal, daños a silos y cosechas, robos y hasta pérdidas humanas. No hay personal de seguridad suficiente. Necesitamos fiscalías especiales para delitos rurales”.
Pino también se detuvo en el rol del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), al que defendió con énfasis: “Debe seguir existiendo y dedicado a la investigación y desarrollo. Necesitamos un INTA moderno que valore a su personal calificado y use tecnologías como inteligencia artificial y robótica”.
Andrea Sarnari, presidenta de Federación Agraria Argentina (FAA), respaldó esa visión: “Defendemos al INTA pero creemos que debe modernizarse. Es un actor clave en cada territorio”.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) fue otro de los organismos puestos en debate. Pino señaló que es necesario “reorganizarlo para eliminar la ineptitud y la burocracia, y transformarlo en un organismo técnico de excelencia con poder de intervención real”.
Desde Coninagro, Lucas Magnano coincidió en que el Senasa “debe garantizar la sanidad de lo que se produce en Argentina, para transmitir seguridad a los mercados internacionales”.
En su discurso, Milei mencionó al Senasa, pero para criticarlo: “Lo sacamos de la función de producción. Basta de que un burócrata le diga a un productor cuándo cosechar”, dijo en tono desafiante.
Otro tema candente es la posible flexibilización de la barrera sanitaria del río Colorado, que protege el estatus de libre de aftosa sin vacunación en la Patagonia. Pino advirtió que cualquier modificación sin consenso podría afectar gravemente las exportaciones: “No se deben tomar decisiones que perjudiquen el estatus sanitario de ninguna región del país”.
Carlos Castagnani, de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), apoyó el planteo patagónico: “Nos preocupa y nos ocupa. No podemos permitir que se le cierren mercados a la Patagonia”.
Finalmente, Pino dejó una frase con tono de advertencia interna a sus colegas del agro: “Los resultados deben ser logrados en conjunto. Ninguna entidad debe atribuirse logros que son colectivos”.