Comenzó la siembra de maíz con buenas perspectivas: abundante humedad y poca chicharrita
AGRICULTURA | Mientras aún resta por cosechar cerca del 5% del maíz correspondiente a la campaña 2024/25, ya se registran avances de siembras tempranas en distintas regiones.
“El suelo presenta buena disponibilidad de humedad y temperaturas adecuadas para el inicio de las labores”, señaló la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en su Panorama Agrícola Semanal.
Desde la Bolsa de Comercio de Rosario también remarcaron un contexto positivo: “Las señales de recuperación del área maicera para la 2025/26 son claras en general, con mayores certezas para el centro del país, aunque persisten dudas en el norte”.
En la región pampeana se espera que la superficie de maíz se incremente entre un 15 y 20% respecto al año pasado. Factores como la pérdida de atractivo de la soja, el avance de sistemas mixtos con ganadería y la favorable situación hídrica fortalecen la elección del cereal.
Dudas en el norte del país
En provincias como Santiago del Estero y Chaco, la intención de sembrar más maíz también está presente, aunque persisten interrogantes vinculados a la chicharrita y a los costos de producción y transporte, que en algunos casos hacen más competitivos a cultivos alternativos como el algodón o el girasol.
Buenas noticias sobre la plaga
El 24° informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis (chicharrita del maíz), con datos tomados entre el 26 de julio y el 11 de agosto, confirmó un descenso significativo de la plaga en todo el país.
La Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar) destacó que la situación actual es similar a la de un año atrás, con baja presencia en las zonas de siembras tempranas:
Centro Sur: el 87% de las localidades no registraron capturas.
Centro Norte: el 73% mostró ausencia o presencia mínima de la plaga.
Litoral: el 84% de las localidades aparecen libres de chicharrita, contra el 31% del informe anterior.
NOA y NEA: fuerte retroceso en las detecciones más altas y aumento de localidades con registros bajos o nulos.
“Los descensos marcados y la ausencia del vector en las áreas de siembra temprana resultan alentadores”, subrayó Maizar.
Monitoreo y prevención
Pese al escenario favorable, los especialistas insisten en mantener el monitoreo de la plaga, utilizando trampas cromáticas y observando cultivos invernales o malezas que puedan servir como refugio transitorio.
En ese sentido, Maizar aclaró que la chicharrita no afecta al trigo, como trascendió en algunos informes. “Es un vector exclusivo del maíz. Puede encontrarse de manera transitoria en cereales invernales, pero no se alimenta ni se reproduce en ellos”, remarcaron.
El verdadero riesgo, explicaron, está en la emergencia de maíces voluntarios tras las lluvias otoñales, que permiten a la plaga completar su ciclo biológico. Por ello, la recomendación es eliminar los maíces guachos en zonas endémicas, a fin de reducir la presión del vector y proteger la nueva campaña.