Corrientes bajo tensión: destrozos, amenazas y hechos de extrema violencia durante el Encuentro Plurinacional
CORRIENTES | Durante la movilización central, distintos grupos encapuchados protagonizaron ataques contra edificios históricos, templos religiosos y comercios. El foco de tensión se encendió especialmente en las inmediaciones de la Catedral de Corrientes, un edificio patrimonial ubicado en pleno centro, actualmente en restauración.
Ataques a la Catedral y pintadas agresivas
La fachada del templo fue blanco de pintadas violentas como “muerte a la Iglesia” y “arde papa”, además de símbolos anarquistas. Manifestantes golpearon las rejas, intentaron forzar accesos y confrontaron verbalmente a vecinos que intentaban registrar los hechos.
La Policía provincial desplegó un operativo para contener a los grupos más radicalizados, mientras comerciantes y feligreses denunciaron que la situación se desbordó por completo. Los daños estructurales y patrimoniales son significativos y se constataban aún al amanecer.
Vandalismo en comercios y edificios públicos
La violencia no se limitó al ámbito religioso. A lo largo del recorrido principal de la marcha, se registraron ataques contra locales gastronómicos, edificios públicos, comercios de la Costanera y espacios culturales.
Vidrieras rotas, murales destruidos, mobiliario urbano dañado y fachadas vandalizadas mostraron la magnitud del descontrol. Muchos comerciantes descubrieron los destrozos al día siguiente, sorprendidos por la falta de contención durante los momentos más críticos.
Militancia política y reclamo por Cristina Fernández de Kirchner
En paralelo a los hechos vandálicos, otro eje de la jornada se concentró en la denominada “Plaza Cristina Libre”, donde sectores participantes difundieron un mensaje de Cristina Fernández de Kirchner —condenada por corrupción— reclamando su liberación y denunciando una presunta “proscripción”.
Entre banderas partidarias, consignas políticas y cánticos militantes, la manifestación dejó de lado los ejes vinculados a la agenda de género para transformarse en un acto de fuerte contenido partidario, lo que generó críticas incluso dentro de sectores que suelen participar del Encuentro.
Una ciudad conmocionada y pedidos de explicaciones
Vecinos, organizaciones religiosas, comerciantes y sectores sociales de Corrientes expresaron su repudio a los hechos ocurridos, reclamando respuestas institucionales y responsabilidades sobre la falta de control ante episodios que, según dijeron, pudieron haber escalado aún más.
La ciudad continúa evaluando el impacto económico y patrimonial de los destrozos, mientras se multiplican los pedidos de que el Estado provincial y municipal revisen los protocolos de seguridad para eventos masivos.