Innovación en el agro: OMICS presentó en Realicó sus avances en coadyuvantes, biofertilización y tecnología 4.0
REALICÓ | Porta destacó que la actividad se llevó adelante “de excelente manera” y que incluso la meteorología, aunque obligó a reordenar horarios, terminó acompañando. Mientras una parte del equipo disertaba sobre tecnología 4.0 aplicada al agro, el entrevistado trazó un panorama completo sobre el origen, desarrollo y proyección de OMICS.
Una empresa joven, pero con más de una década de investigación detrás
OMICS nació comercialmente hace cuatro años, aunque su base científica acumula más de 13 años de desarrollo. Su origen está ligado a una red de investigadores que comenzaron trasladando tecnologías provenientes del ámbito médico hacia aplicaciones agrícolas.
“Empezamos brindando soluciones con una variedad de coadyuvantes —explicó Porta— y luego avanzamos hacia la fertilización, biofertilización y productos biológicos, un segmento que cada vez tiene mayor adopción por parte del productor”.
El crecimiento de la compañía descansa en varias patas estratégicas: una de ellas en Realicó, articulada con Mauro Trombeta, otra en Venado Tuerto —donde se encuentra parte del equipo técnico— y una tercera, clave, en Inglaterra.
Ciencia de primer nivel: el rol central de Exequiel Porta
El corazón científico de la empresa está en manos de Exequiel Porta, hermano de Andrés, residente en Gran Bretaña. Biotecnólogo, doctor y posdoctorado en química, recientemente fue reconocido como Científico Destacado de Europa, y además premiado por el desarrollo de un tratamiento para el mal de Chagas.
El biotecnólogo Exequiel Porta en su laboratorio en Gran Bretaña
“Es la base de todo —afirmó Andrés—. Tener esa inserción en el sistema científico europeo es invaluable. Nos abre puertas, nos da respaldo y nos permite trabajar con una red de especialistas que responden con una velocidad que no es común en el agro”.
Exequiel, de perfil bajo y dedicado también a la educación, impulsó la creación de la nueva carrera de Agrotecnología 4.0 en la Universidad del Gran Rosario, cuyo objetivo es formar profesionales capaces de comprender las tecnologías que definirán el futuro del campo.
Hacia un agro más sustentable: cero toxicidad y economía circular
Uno de los ejes centrales de OMICS es la reducción del impacto ambiental de los productos aplicados en la producción agrícola. “Nuestro compromiso es trabajar con productos de cero toxicidad”, señaló Porta.
Esto incluye:
Reducir dosis de principios activos.
Desarrollar moléculas más amigables con el ambiente.
Integrar residuos industriales para transformarlos en insumos reutilizables.
“Nuestros productos permiten bajar el volumen de uso y la exposición. El objetivo final es reemplazar, gradualmente, los agroquímicos tradicionales”, explicó.
El desafío de la capacitación: drones, mezclas y nuevas metodologías
La irrupción de nuevas tecnologías —especialmente los drones— obligó a reinventarse. Lo que parecía una línea de coadyuvantes ya madura mostró nuevos desafíos cuando los equipos de pulverización aérea compacta comenzaron a multiplicarse.
“Los drones nos llevaron a replantear todo. Tuvimos que estudiar su modo de aplicación, detectar problemas y desarrollar soluciones específicas. Hoy ya contamos con productos diseñados exclusivamente para uso con drones”, detalló.
Porta insistió en la importancia de la formación técnica: operadores, ingenieros y productores deben manejar conceptos de premezcla, compatibilidad de productos, volúmenes de agua muy reducidos y reacciones químicas que pueden comprometer una aplicación.
“La capacitación es esencial. Sin conocimiento, cualquier error puede hacer que esta tecnología quede mal vista y retrocedamos años”, advirtió.
El realiquense Mauro Trombetta, uno de los socios de Grupo OMICS
Mirada al futuro
OMICS continúa desarrollando proyectos que integran biotecnología, sustentabilidad, manejo eficiente de recursos y tecnología digital. Para Porta, el agro está atravesando un cambio de paradigma que exige preparación y adaptación permanente.
“Entender cómo funcionan estas herramientas y usarlas correctamente es el camino para un agro más preciso, más sustentable y con mejores resultados”, concluyó.