Detuvieron a un empleado de Vialidad Provincial por robar combustible en la Ruta 9 y a un vecino de Luiggi por comprarlo
INGENIERO LUIGGI | Una investigación iniciada a partir de una denuncia de Vialidad Provincial (Zona Norte) permitió desarticular este miércoles un esquema de robo y venta ilegal de combustible que operaba en pleno desarrollo de obras públicas sobre la Ruta Provincial 9, en el tramo comprendido entre Ingeniero Luiggi y Parera.
La labor policial, coordinada por el Comisario Leandro Herrera, se activó tras la sospecha de que un empleado de Vialidad, encargado de tareas de desmonte con maquinaria pesada, desviaba gasoil en bidones para su comercialización privada. Con la intervención del Dr. Matías Juan, de la Fiscalía de Delitos Económicos y Contra la Administración Pública de General Pico, la policía montó un operativo que dio resultados inmediatos.
El operativo y el hallazgo Cerca del mediodía del miércoles, los efectivos demoraron al operario, un hombre de 42 años con domicilio en General Pico. Tras una inspección en las inmediaciones de donde se encontraba trabajando la maquinaria, el personal a cargo de Herrera logró el secuestro de 14 bidones de 20 litros cada uno (la mayoría cargados con combustible) que habían sido ocultos estratégicamente para su posterior retiro.
Allanamiento en Ingeniero Luiggi La investigación no se detuvo allí. Siguiendo pistas precisas, el Comisario Herrera lideró por la tarde un allanamiento ordenado por el Juez de Control, Dr. Alejandro Gilardeghi, en una vivienda de la planta urbana de Ingeniero Luiggi.
En dicho domicilio, la policía registró la propiedad y un camión, logrando el secuestro de otros cinco bidones vacíos de idénticas características a los hallados en la ruta. En consecuencia, se procedió a la demora del morador, un hombre de 43 años, quien está sindicado como el presunto comprador del combustible sustraído al Estado.
Formalización y situación judicial Ambos involucrados permanecieron detenidos y comunicados hasta la mañana de este jueves, cuando fueron trasladados a los Tribunales de General Pico. Allí fueron formalizados en una causa caratulada como "Peculado" (para el empleado público) y "Encubrimiento" (para el vecino luiggense).
Tras la audiencia, ambos recuperaron la libertad, aunque permanecen supeditados a la justicia mientras continúa el proceso para determinar el alcance total de la maniobra defraudatoria.