El puesto caminero de Realicó quedó "a oscuras"
REALICÓ | El deterioro del puesto caminero no es un hecho aislado. Con años de funcionamiento, demanda con urgencia una remodelación integral que nunca llega. La ausencia de cámaras de videovigilancia ya había sido tema de discusión tiempo atrás, cuando se produjo la sustracción de un vehículo del depósito trasero. Pretender que el personal policial controle el intenso tránsito vehicular y, al mismo tiempo, un depósito repleto de rodados siniestrados o retenidos —muchos de ellos abandonados por décadas a la intemperie y sin el mínimo cercado perimetral— es, cuanto menos, irracional.
El depósito de vehículos repleto de unidades siniestradas o retenidas por falencias está repleto y sin ninguna contención
Hoy la falta de iluminación agrava la situación: la presión sobre los efectivos se duplica, sin herramientas adecuadas para garantizar la seguridad del lugar ni de los vehículos que allí permanecen.
Lo ocurrido en Realicó no es un caso aislado. Otros puestos camineros de la provincia evidencian falta de inversión provincial, donde los policías hacen esfuerzos sobrehumanos para mantenerlos operativos pese a la precariedad.
El Gobierno de La Pampa arrastra así una deuda evidente con estos puntos estratégicos de seguridad. En tiempos donde la tecnología, la inteligencia artificial y los sistemas de conectividad avanzan a pasos agigantados, resulta inconcebible que los puestos camineros pampeanos sigan relegados, sin inversión ni mantenimiento, expuestos a la desidia y a la oscuridad literal y simbólica.