HISTORIAS DE NUESTROS HÉROES, GENERALMENTE ANÓNIMOS: HOY EL TC 91

Historias de la Aviación Argentina 20 de abril de 2020 Por Fernando Garófalo
Compartimos una parte de la rica historia del avión Boeing 707, identificado como TC 91, aeronave presidencial que se convirtió en pieza clave como arma de observación durante el conflicto de 1982 tras la recuperación de Malvinas por parte de las Fuerzas Armadas Argentinas.
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Imponente despegue del TC 91

La buena vida, es la sumatoria de buenos momentos, no acumular mucho tiempo. Así se podría definir las 25000 horas de vuelo que tiene el Boeing 707 Intercontinental, que el presidente Juan Domingo Perón encargó a José Ber Gelbard, su ministro de economía para que lo compre, avión que nunca llegó a usarlo, ya que estaba muy enfermo, fue matriculado como "Tango Charlie" 91 (TC91).

La historia comienza cuando el Vice Comodoro Juan José Ahets Etcheverry y su para Rafael Elias lo trajeron desde Estados Unidos desde el Aeropuerto de Seattle hasta El Palomar sin escala el 28 de junio de 1975. Hasta el año 1982 tubo actividad regular presidencial como la mayoría de los Tango en la flota presidencial.

Con la recuperación heroica de Malvinas, su función cambió, le sacaron los asientos y sentados en el piso con el límite de peso máximo para volar, comenzó a llevar soldados a Las Malvinas, ya que sus prestaciones y aviónica le permitían aterrizar esa enorme mole en una pista corta.

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Así fueron transportados

Conforme fueron pasando los días y la fuerza naval británica se acercaba, se le asignó una nueva misión “observación y reconocimiento lejano” ya que Argentina no tenía ni satélites ni información confiable sobre el desplazamiento de la flota inglesa. Los primeros días, era un avión que pasaba por los cielos sobre la flota, pero al transcurrir el derrotero de la Task Force, seguía pasando, hasta que comenzaron a aparecer los Sea Harrier escoltándolo hasta que se alejara de la zona de la flota.

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Foto del Sea Harrier tomada desde el avión argentino

Los ingleses estaban ávidos de derribarlo pero no tenían consenso político ya que Ronald Reagan no deseaba que se desate una tragedia bélica a pocas millas de la isla Ascensión, que dista miles de kilómetros de nuestras Malvinas. Allí sí daría comienzo a la Tercera Guerra Mundial ya que la flota era monitoreada por los aviones Tupolev Rusos que partían desde la base del Congo en África.

Fue tanto el hostigamiento por una simple nave de pasajeros que solo contaba con un radar meteorológico con el que detectaba los cambios de temperatura, que, el 22 de mayo del 1982 al mando del Comodoro Ritondale y 7 tripulantes lograron la hazaña que jamás una avión comercial logró, que fue pilotearlo como un caza de combate.

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Así fue fotografiado desde el Sea Harrier XZ460

Lo que vieron fue el HMS Atlantic Conveyor, cargado de contenedores y helicópteros de desembarco y dos naves de combate que lo escoltaban, desde una de ellas le dispararon a nuestro TC 91 cuatro misiles Sea Dart que siguen la estela de calor.

Alfredo Garrido integrante de esa dotación vio desde las ventanillas las cuatro estelas salir de uno de los escoltas y allí se dio la gran hazaña, los pilotos apagaron las cuatro turbinas y generaron una viraje con caída libre de doce mil metros de altura, el frió de allí enfrió las turbinas y los misiles se quedaron sin blanco térmico, aunque desde las naves inglesas veían el punto del avión avanzar muy despacio, claro estaba en caída libre, hasta ahí venían bien, el gran tema es re encender las turbinas, ya que en tierra se encienden de afuera, estos héroes lograron encenderlas y con un giro de varias veces la gravedad lograron estabilizar la gran nave a 4 o 5 metros de altura y huir a 800 kilómetros por hora.

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La cabina del emblemático 707

Ningún caza podía seguirlos ya que esta proeza se llevó a cabo al frente de la costa de Río de Janeiro en aguas internacionales, y el noble TC 91 aterrizo en la Base militar del Palomar, fue el avión más buscado por la flota inglesa ya que para ellos era el avión espía mas importante de Argentina. Terminada la guerra, pasó a conformar nuevamente la flota presidencial en la cual los siete presidentes antes de Saul Menem lo utilizaron Como Tango 01.

Con la compra del nuevo Tango 01, el TC91, paso a formar parte de las fuerzas de paz en Croacia y Haití, como así también llevar la selección argentina de fútbol. Las malas decisiones hicieron que pensaran los gobernantes en llevarlo a chatarra y desguace.

Pero aquí empieza otra historia la mas reconfortante, los alumnos y profesores de la Escuela Técnica Nº 4 del Palomar, se apropiaron de la historia y del verdadero valor, lo limpian todas las semanas, le hacen el mantenimiento básico y… se amotinaron para defenderlo y que no lo "serruchen" literalmente. Es un avión joven le resta tres cuartos de vida, hidalgo y aun pudiendo volar, funcionan perfectamente todos sus sistemas.

Frecuentemente los veteranos pilotos de este avión lo encienden y lo hacen rodar en las calles de rodaje de la pista de El Palomar… pero no puede volar, en realidad le sacaron la libertad de hacerlo. Solo es cuestión de dinero y terminar el recorrido aeronáutico para seguir volando. Aquí en Argentina somos déspotas con nuestros héroes y con sus máquinas, los condenamos al ostracismo, pero…. las generaciones nuevas que ni habían nacido son las que toman las banderas y los reivindicaran siempre.

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fotos: Argentina Spotters/Javi Sagarna/E. Catalano/Leonel Depalma/MalvinasGuerraAérea
Videos: Aeromáquina/Telenoche

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