


Por una decisión de 2011 del ministro Domínguez ingresa carne de cerdo con fármaco prohibido
InfoTec 4.0






NACIONALES | La sustancia en cuestión, la Ractopamina, es un aditivo utilizado como promotor del crecimiento en la producción porcina. Permite que los animales ganen peso en menor tiempo y con menos consumo de alimento. Aunque su uso es común en algunos países, está prohibida en buena parte del mundo por sus potenciales riesgos para la salud humana y el bienestar animal.
En Argentina, su uso está técnicamente permitido desde 2011, cuando Domínguez –por entonces ministro de Agricultura de Cristina Fernández de Kirchner– firmó la Resolución 1458/2011, que flexibilizó una normativa previa de 2006 que declaraba al país libre de anabólicos. La excepción habilitó el uso de Ractopamina exclusivamente en cerdos, bajo condición de implementar un programa de trazabilidad que nunca se concretó.
El resultado de esa decisión, según denuncian desde la Federación Porcina Argentina (FPA), es que la Ractopamina quedó legalmente habilitada pero prohibida en la práctica para los productores locales, mientras se permite el ingreso de carne extranjera tratada con ese producto.


“El problema es que la carne porcina brasileña, proveniente de animales tratados con Ractopamina, está compitiendo con la producción argentina que no puede usar ese aditivo. Es una competencia desleal”, afirmó el productor e integrante de FPA, Daniel Fenoglio.
En lo que va del año, entre enero y mayo, ingresaron al país 24.303 toneladas de carne de cerdo, una cifra que contrasta fuertemente con las 3.939 toneladas importadas en el mismo período de 2024. El incremento es calificado por el especialista Juan Luis Uccelli como “grosero” y preocupante.
Según Fenoglio, el uso de Ractopamina mejora entre un 5% y un 10% la rentabilidad para los productores brasileños, generando una diferencia de costos imposible de igualar para la producción local, que sigue sin poder utilizar promotores del crecimiento por normativa interna.
La paradoja es que, pese a estar aprobada desde 2011, la Ractopamina no es utilizada por los criadores nacionales, mientras que la carne brasileña con esa sustancia entra sin restricciones al país, desplazando a la producción local. “Preferimos que se prohíba de manera efectiva, como ocurre en los países serios”, remarcó Fenoglio.
En tanto, el trámite para limitar el ingreso de carne tratada con Ractopamina estaría actualmente en manos de la Cancillería argentina. Según trascendió, la decisión ya no depende solo de Agricultura ni del Senasa, sino que requiere comunicar oficialmente a Brasil la intención de restringir esas importaciones.
Mientras tanto, en las góndolas argentinas continúa creciendo la presencia de carne porcina importada con estándares sanitarios que no se permiten a nivel local, todo como consecuencia de una resolución oficial que lleva más de una década sin corregirse.






La urea frena al trigo: se esperan 500.000 hectáreas menos en la próxima campaña

Revolución verde en el agro: El mercado de bioinsumos en Argentina crece a "tasas chinas" y ya factura US$ 150 millones

El Estado se queda con el 62,5% de la renta agrícola y la Guerra de Medio Oriente impactó en los costos

El maíz desafía la lógica: los precios no caen pese al avance de la cosecha y el cereal es clave para la liquidez












La Selección argentina entrenó bajo la lluvia, mientras que España canceló la práctica


Con un show de goles Inglaterra le ganó a Francia y se quedó con el tercer puesto del Mundial 2026

Juntan firmas: Ana Laura Pizzani y Joaquín Díaz llevan el "Caso Rancul" a la Legislatura pampeana












