Duró poco la alegría tras la medida de SENASA
NACIONALES | La normativa permitía el ingreso de productos cárnicos desde zonas libres de fiebre aftosa con vacunación hacia una región que mantiene su estatus sanitario sin vacunación, lo que rompía con una restricción vigente desde hace 23 años. Ante la controversia, el Gobierno comunicó a los mandatarios provinciales y a dirigentes del sector agropecuario la decisión de postergar la aplicación de la medida.
La noticia generó un fuerte rechazo en los gobiernos de Neuquén y Río Negro, que consideran la apertura una amenaza para su estatus sanitario. Sin embargo, en La Pampa fue tomada como una victoria, ya que desde hace años la provincia impulsa el levantamiento de la barrera. El reclamo pampeano se remonta a las gestiones de Carlos Verna en 2015 y 2016, cuando se argumentaba que el riesgo de transmisión de la fiebre aftosa a través de carne con hueso era mínimo, según estudios técnicos provinciales.
Desde 2001, la barrera sanitaria ha sido un punto clave en la estrategia de control de la fiebre aftosa en la Patagonia. La nueva normativa del Senasa busca adecuar el comercio de carnes a las recomendaciones de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), estableciendo requisitos específicos para el ingreso de productos desde otras regiones del país y del exterior.
Por ahora, la implementación de la resolución queda suspendida, dejando abierta la discusión sobre el futuro de la barrera sanitaria y el impacto en la producción cárnica del país.