Fenómeno Shein: casi el 70% de la ropa que se compra en la Argentina es importada
Las vidrieras argentinas muestran un cambio profundo: casi 7 de cada 10 prendas que se venden hoy son importadas, especialmente por el avance de plataformas como Shein y Temu, junto a la apertura comercial del Gobierno. En los primeros cinco meses de 2025, Argentina destinó más de u$s1.500 millones a importar ropa, lo que impacta negativamente en la industria textil local, que enfrenta menores ventas, aumento de costos y pérdida de empleo.
Según la Fundación Pro Tejer, el 67% de las prendas vendidas en el país son importadas y, en shoppings, esa cifra sube al 75%. El 60% de las empresas del sector redujo personal y solo el 35% utilizó parte de su capacidad instalada. Las importaciones llegan por tres vías: empresas, turistas y el sistema puerta a puerta. El e-commerce creció un 211%, con compras por u$s242 millones, la mitad en ropa.
Shein se destaca por precios muy bajos y envío gratuito, y Temu ya entrega 300.000 paquetes mensuales en Argentina. Incluso marcas deportivas y clubes como Boca, River y San Lorenzo importan camisetas, ante la baja de aranceles y los costos internos.
La industria nacional sufre: fábricas cerradas, producción en caída y más de 10.000 empleos formales perdidos. Desde la Cámara de Indumentaria advierten sobre el impacto ambiental de la moda rápida y trabajan en una ley “anti-Shein”. Mientras Brasil, México y Europa imponen barreras y regulaciones, Argentina sigue sin restricciones, lo que convierte al país en un mercado altamente vulnerable.